El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, le respondió al ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, quien aseguró que "las calles van a estar regadas de sangre y muertos" si gana la oposición.

"Ni sangre ni muertos. Están los que encienden el fuego. Y estamos los que lo apagamos. Violentos nunca más", aseguró Larreta en su cuenta de Twitter.


 

El tuit del jefe de Gobierno fue en respuesta a las palabras de Fernández en una entrevista en C5N, donde, en diálogo con Gustavo Sylvestre, el ministro aseguró que "vemos un grupo de gente que tiene cero formación, con vocación por el agravio y por lastimar, y lo que propone saldría únicamente por represión. Las calles regadas de sangre y muertos van a producir si tuvieran la posibilidad de ser Gobierno".

Si bien las palabras del funcionario apuntaban hacia el ala más dura de la oposición, encarnada en las figuras de Javier Milei, líder de La Libertad Avanza, y Patricia Bullrich, referente de los "halcones" del PRO, Larreta recogió el guante y utilizó las palabras del ministro para mostrar un perfil más.

Pocos minutos después se sumó a los cuestionamientos la exministra de Seguridad de Mauricio Macri, que afirmó: “En nuestro gobierno tuvimos el índice de homicidios más bajo desde que se mide, ministro Fernández. Las calles ya están regadas de sangre y muerte, por si usted no se enteró. Háganse cargo”.

Además de los precandidatos presidenciales de Juntos por el Cambio (JxC), sentó posición acerca de los dichos de Fernández el aspirante a gobernador de la provincia de Buenos Aires del espacio opositor, Diego Santilli, quien preguntó: “¿Hay que avisarle al Ministro de Seguridad que las calles están regadas de sangre y muertos? Anibal Fernandez siendo Anibal Fernandez: patoterismo, ignorancia y lavado de manos. Más kirchnerista no se consigue”.

Por su parte, el radical Luis Petri escribió: “Un Ministro de un Gobierno que deja la Argentina regada de inflación, regada de pobreza y planes sociales, regada de muertos en Rosario por su inacción, augura para el futuro su actual presente. Nos quieren robar hasta la esperanza. El próximo será un Gobierno de orden y paz, sin piedras, con la Constitución como bandera”.