El jefe del bloque de senadores de la UCR, Gerardo Morales, continuó ayer la polémica planteada con la diputada nacional Sandra Rioboó, al advertir que la legisladora no puede aspirar a la presidencia del radicalismo porque ‘no es afiliada‘ y ‘está fuera del partido‘.

Morales manifestó, además, su esperanza de que los radicales puedan superar en el corto plazo las ‘cuestiones de internismo crónico‘ que dividen a la centenaria fuerza y la colocan en una situación de crisis permanente. Rioboó, diputada nacional por la UCR, lanzó su postulación el jueves pasado en reemplazo de Ernesto Sanz, cuyo mandato al frente del Comité Nacional vence en diciembre, y estimó ‘impostergable redefinir el horizonte político e ideológico‘ del partido, que ocupó un modesto tercer lugar en las últimas elecciones.

Ante este movimiento, referentes alfonsinistas salieron a rechazar la candidatura de la legisladora, aduciendo que en los comicios generales de octubre fue postulante a senadora por el Frente Amplio Bonaerense de Hermes Binner lo que la desafiliaría de manera automática del partido.

Morales, en declaraciones a radio El Mundo ayer por la mañana, reforzó la posición de sus pares. Consultado sobre esta postulación, el senador radical por Jujuy sostuvo que Rioboó no puede buscar la presidencia del radicalismo, porque ‘está fuera del partido, no es afiliada‘.

En medio de las tensiones por el recambio de autoridades en el Comité Nacional en diciembre próximo, Rioboó le dijo el jueves pasado a la agencia de noticias DyN que ‘el paso número uno es colocar al partido en un debate profundo en el marco de una socialdemocracia‘, al cuestionar ‘el obsoleto el dispositivo de las camarillas y los contubernios partidarios‘ que, a su criterio, toman las decisiones en el radicalismo. Rioboó aclaró que posee su ‘mandato vigente‘ como delegada al Comité Nacional porque fue elegida en la interna partidaria de 2010.