Si José Luis Gioja es reelecto en octubre, como se prevé, habrá un cambio importante de ministros, en contraste con su actitud conservadora con el gabinete, que caracterizó su segunda gestión. Esta y otras revelaciones hizo el Gobernador ayer, en un desayuno sin grabadores -en off- con la prensa local, en honor al Día del Periodista, que se celebró el 7 de junio.

Gioja habló de oxigenar el abanico de colaboradores más íntimos y de un relanzamiento de su gobierno, sin dar más detalles sobre qué áreas planea reformular.

Según su análisis, la próxima gestión, de ser reelecto, será de camino más empinado, comparada con las dos anteriores. Esto, porque -según considera- ya pasó la época de solucionar lo más urgente y se necesitará más esfuerzo para mantener el lugar donde se ha llegado y, sobre todo, para seguir creciendo. Siempre con la idea de adelantarse a los hechos y no que los acontecimientos marquen la agenda.

También dijo que, de seguir, continuará poniendo énfasis en la obra pública. Entre café y medialunas, el mandatario planteó una agenda de temas abierta. Un ítem recurrente fue el de la relación con su hermano César Gioja, convertido en opositor para la consulta popular del 8 de mayo último. El Gobernador siguió mostrándose cauto sobre el asunto. Incluso contestó, sobre la idea de que se lo eche del PJ al senador, que los casos de inconducta partidaria merecen la expulsión, pero que últimamente no se viene practicando eso en el justicialismo local. Puso como ejemplos los casos de Roberto Basualdo y de Mauricio Ibarra.

También sobre César, el mandatario analizó que el tiempo puede cerrar heridas. Sobre la consulta popular, Gioja dijo que salió mejor de lo que esperaba y que sentía presión nacional sobre el resultado.

Acerca de las internas poco se explayó el Gobernador, pese a que tuvo varias preguntas al respecto. Habló mucho de encontrar el consenso para el armado de listas y aseguró que nadie garantiza ninguna elección.

También le dedicó un análisis a la imagen de algunos intendentes que quieren repetir, donde la negociación por las listas está complicada: dijo que a veces puede haber problemas de comunicación de las gestiones, pero que eso no significa que sean inoperantes los jefes comunales.

También pronosticó que para el gremialismo local no habrá más de dos lugares en las listas, en medio de los pedidos de la CGT.
Sobre las postulaciones nacionales, Gioja dijo no saber si el mejor compañero de fórmula para Cristina debe ser un peronista.
Por otro lado, desalentó la posibilidad de impulsar una minera estatal, diciendo que el Estado no debe hacer actividades que compitan con los privados. Y reivindicó el funcionamiento de la Cámara local, con mayoría G.