"Paco" Pérez vino esta semana a dar una señal pública, a pedir disculpas por el duro exabrupto que protagonizaron él y su vice con una catarata de ácidos adjetivos hacia Gioja y la provincia. La visita, la primera a un mandatario desde que fue electo, no fue para otra cosa. El sanjuanino la pudo capitalizar, respondiendo con gestos de protección hacía el mendocino, proponiendo mirar hacia la integración regional y sin abandonar el rol de pacificador que traía frente a la llama que encendieron los vecinos el día después de haber ganado las elecciones del 23.
En Libertador y Paula, Pérez le relató a Gioja que se acostaron a las 3 de la madrugada del 24 festejando el triunfo que obtuvieron en las elecciones gracias al arrastre de Cristina. Que ese mismo día se levantaron con sueño, cansados y que para calmar la ansiedad de la prensa hicieron un desayuno de trabajo para hablar del triunfo y las proyecciones de cara al 10 de diciembre. Que cuando los periodistas preguntaron por el liderazgo político regional de San Juan y su gobernador, fue su compañero Carlos Ciurca el que tiró la munición gruesa (dijo que Gioja "es un vendedor de humo" y que San Juan "es la hermana petisa, pero usa minifalda y se arregla muy bien"), "que lo traicionó el afán de defender a Mendoza" y "que fue sin mala intención, como si hubiera estado en un asado".
Sabido es que Pérez-Ciurca es un binomio producto de la negociación política que buscó evitar la fuga de votos. Eso de que "el candidato a gobernador elige a su compañero de fórmula", no se cumplió a rajatabla esta vez. El mandatario electo viene del kirchnerismo y recibió el envión y la bendición de la Rosada para quedarse con el traje de aspirante a suceder a Celso Jaque. El vice, con más rodaje político, fue promovido por la escuadra de los referentes territoriales del PJ y encarna un estilo más frontal y de lengua filosa. Cuando le preguntaron de la estrategia de Pérez de despegarse del incidente, respondió que "el gobernador electo tiene que trabajar por la integración de toda la región. Yo soy un defensor de Mendoza".
Pérez reconoció en el meeting que las del 24 no fueron palabras felices. Gioja le contó que el 23, cuando hablaba frente a decenas de micrófonos, tras conseguir la re-reelección, lo felicitó por haber ganado en Mendoza. Una forma de contrastar actitudes de un lado y otro.
El líder del peronismo local derrochó un tono conciliador y habló de la "mirada política regional", la misma que dice que hay que priorizar ante los periódicos cruces. Pese a que, al mismo tiempo, no desconoce que su par vecino no hizo mucho aquella mañana para atemperar la arremetida de Ciurca. Por el contrario, sumó declaraciones de alto calibre.
Sabiendo que la visita mendocina ya habla por sí sola, todos vieron cómo Gioja cuidó a Pérez y no dudó en exponer un espíritu de cordialidad, con risas y abrazos. Luego de 40 minutos solos en su despacho, evitó dejarlo expuesto. Les pidió a la pasada a algunos periodistas que "no lo jodan, es un buen pibe" y apenas pudo, lo tomó del brazo y lo alejó de la lluvia de preguntas sobre el desafortunado episodio post-elecciones (foto).
En la intimidad, no hubo casi nada de minería. Sólo hicieron una referencia al tema y la reflexión común de que la coyuntura no facilita las coincidencias. De promoción industrial, muy poco. Estuvieron de acuerdo en buscar esquemas de incentivo para captar inversores, aunque el sanjuanino insistió frente a su colega en que no se puede corregir desigualdades con medidas iguales.
En la improvisada agenda estuvo la política vitivinícola y la proximidad de la cosecha, que obligará a atar acuerdos regionales para sostener los precios. "Los cupos se fijan para cumplirse", pasó factura Gioja. Fue en alusión a la última discusión que se desató cuando Mendoza no cumplió la pauta de elaboración de mosto que saturó el mercado de litros de vino.
Cuentan en su entorno que Gioja quedó conforme por un encuentro que lo tuvo como el anfitrión componedor y que sirvió para reafirmar la referencia política cuyana en el concierto nacional. Como síntoma de buenas migas, se prometieron estar en la asunción del otro. En la del mendocino, el 11 de diciembre, el sanjuanino se verá con Ciurca, el ausente en la primera cita.

