Los 34,4 m3/s que trae el río San Juan, casi 20 m3/s menos que lo estimado en el pronóstico hídrico, han obligado a Hidráulica a ajustar los volúmenes de agua que va por los canales: redujo un 12% desde el 1 de febrero y el lunes que viene lo hace con otro porcentaje similar. Además empezará con un puñado de días una restricción total del servicio desde este mes y apenas arranque marzo lanzará un programa de ‘cortas‘ de 100 días. Esta última medida despierta temor entre los chacareros, porque los agarra en plena época de siembra. Por las bajas cotas de los diques Los Caracoles (nunca tan baja, 1.058 msnm) y Ullum (752,47 msnm), desde el Gobierno apuntan a embalsar la mayor cantidad de agua posible.

‘Está previsto seguir bajando. Se evaluó hasta ahora la disponibilidad del recurso y en base a eso se tomó la decisión de bajar los niveles de distribución. Hoy por hoy lo que tenemos es básicamente el agua que trae el río y lo poco que pueden sumar los dos embalses’’, explicó Jorge Millón, desde el Departamento de Hidráulica. Hilando fino, el funcionario precisó que de los 0,44 m3/s que se lanzaba en enero por los canales pasó desde el primer día de febrero a 0,39 m3/s, caudal que se mantiene hasta la actualidad. Pero desde el 13 de este mes ese valor se reducirá a 0,35 m/s, volumen que se volverá a modificar a partir del 1 de marzo, cuando el coeficiente se ubique en 0,30 m3/s.

En relación a las ‘cortas’, Millón dijo que el 18, 19, 20 y 21 de este mes, no se entregará una sola gota de agua por los canales, algo que no tiene demasiados antecedentes porque se da en pleno momento en que los viñateros ‘’engordan’’ la uva para ganar en kilos. Explican que, en parte, es para evitar el derroche por el carnaval. En tanto, aún es motivo de discusión entre las autoridades y las distintas Juntas de Riego, qué días de marzo se cortará totalmente el servicio, aunque ya se sabe que -dependiendo el canal- será entre 4 y 8 días. El año pasado también empezaron en marzo, pero el 26 de ese mes, algo que en esta oportunidad parece un hecho que se adelantará.

La chacra, en problemas

‘Se complican bastante. Pero ojo que no sólo por la cantidad de días que nos corten el agua, sino por lo poco que nos van a mandar por los canales (está previsto un coeficiente de 0,30 m3/s). Apenas uno siembra el ajo se debe regarlo ahí nomás y bien regado; y unos 4 o 5 días más tarde hay que darle otra más. Lo que esperemos no se dé son esos golpes de calor que nos cocinan el ajo’’, explicó Juan Mingorance, presidente de la Sociedad de Chacareros Temporarios de Rawson. Este escenario, en el que queda claro que la siembra será complicada y no hay garantías de que el volumen de agua para regar sea más adelante el mínimo indispensable, provocaría -aseguran ajeros y cebolleros- que la superficie implantada se reduzca.