Luego de años de espera, la masiva renovación de la magistratura sanjuanina se empezó a hacer realidad. Los camaristas Moisés Moya y Carlos Ferreira Bustos renunciaron ayer ante la Cámara de Diputados y así, quedaron encaminados a ser los primeros en jubilarse gracias al convenio que les permite gozar del 82 por ciento móvil. Detrás de ellos hay casi 40 más jueces que también hicieron los trámites para irse y ya tiene el visto bueno de la Anses, aunque aún no se deciden a dar el paso final. Una vez que los legisladores acepten las dimisiones, se calcula que los cargos quedarán vacantes dos meses después.
Moya integra actualmente la Sala III de la Cámara Civil de Apelaciones y Ferreira Bustos pertenece a la Sala I del mismo fuero. La salida de ambos es consecuencia de un largo proceso que inició la gestión giojista, con la intención de estimular la jubilación de los jueces y lograr una necesaria renovación del Poder Judicial.
Pasa que, a pesar de contar desde hace años con la edad y los aportes para hacerlo, la mayoría de los jueces sanjuaninos no se quería ir. No les convenía económicamente, porque una norma nacional les imponía un tope jubilatorio (de 3.500 pesos primero y 4.100 pesos después) que estaba muy por debajo de lo que cobran en actividad. Fue hasta que el gobernador José Luis Gioja firmó un convenio con la Nación que eliminó el techo salarial, habilitó el 82 por ciento móvil y abrió definitivamente la puerta para que los magistrados accedan al retiro (ver Cronología).
Las jubilaciones de Moya y Ferreira Bustos se espera que sean las primeras dentro del convenio. Si bien el año pasado pasó a retiro Miriam Bettio, su caso fue particular porque la ayudó el hecho de haber iniciado un juicio para conseguir el 82 por ciento.
Los jueces que han iniciado el trámite jubilatorio son unos 40, es decir la mitad de los que están en actividad. Pero no se sabe a ciencia cierta cuántos se irán en el corto plazo. Pasa que por el principio de inamovilidad, pueden permanecer en el cargo todo el tiempo que quieran mientras dure su buena conducta.
Un relevamiento que hizo este diario entre los primeros 11 magistrados que recibieron el OK de la Anses, 6 aseguraron que se iban este año y el resto dijo que todavía tiene energías para seguir. Por otra parte, en la Corte de Justicia, los 5 miembros están en condiciones de pasar a retiro, pero se sabe que al menos uno que está dispuestos a continuar en el cargo (Abel Soria Vega).
Lo cierto es que los jueces obtendrán el derecho al 82 por ciento cuando la Cámara de Diputados les acepte la renuncia. Los que no presenten su dimisión, se arriesgan a quedarse sin el beneficio si eventualmente existe un cambio legislativo que imponga un régimen nuevo que sea menos ventajoso.
El retiro de Moya y Ferreira Bustos no será inmediato. Las renuncias, que ingresaron por mesa de entradas de la Legislatura cuando se celebraba la sesión (ver foto), tomarán estado parlamentario este mes y es muy posible que el tratamiento quede para el mes de mayo. Además, según fuentes judiciales, hay otros pasos adicionales que seguir: Diputados debe notificar a la Anses y el organismo debe completar trámites internos que toman unos dos meses, para que finalmente se produzca el cese de actividades del juez.
Las dos renuncias eran esperadas. En Tribunales daban por sentado que Ferreira Bustos se iría rápido, porque lo venía diciendo desde hace rato. Mientras que Moya, que en los últimos meses tomó protagonismo cuando la Fiscalía de Estado lo recusó en duros términos en una causa que deriva del escándalo de las expropiaciones, le había asegurado a este diario que iba a renunciar en abril.
La cantidad de vacantes que se espera es inédita y genera expectativas entre los abogados que aspiran a ser juez. No obstante, la Corte de Justicia implementará un mecanismo para que las salidas de jueces se hagan en forma progresiva y no afecten el trámite de las causas judiciales.

