En Villa Krause, una animadora fue la encargada de hacer vivir la previa del paso de la caravana a los asistentes que se habían reunido allí. Así, a medida que le informaban, iba contando por qué calles iba avanzando Gioja en la movilidad. Se creó de esta manera una gran expectativa, que explotó con la llegada más esperada de la tarde: la del Gobernador.
