Nada de vinos, ponchos o canastas con productos típicos de la región hubo esta vez, algo que en cada visita presidencial suelen ser los regalos que, ‘de cajón’, le hacen los distintos funcionarios a los jefes de Estado cuando hacen las veces de anfitriones en su patria chica.

Atento a los gustos de CFK, el gobernador Gioja le entregó un regalo del pintor sanjuanino Mario Pérez, uno de los preferidos de Cristina Fernández y que en esta oportunidad simbolizaba -con colores ocres- ‘La construcción’, explicó el locutor: ‘‘Cuidámelo y fijate que no se manche. Envolvelo, pero tené mucho cuidado cuando lo hagas’’, le imploró a uno de sus colaboradores en tono imperativo, por lo que con la punta de los dedos agarró el cuadro y lo ubicó en un lugar seguro, justo detrás del escenario.

No era un regalo más -tal vez de los pocos que la Presidenta ubicará en un lugar privilegiado de alguna de sus residencias- y el mandatario sanjuanino lo sabía de antemano, por lo que jugó a lo seguro, aseguró un colaborador.

Ese regalo se complementó con un prendedor realizado por un orfebre sanjuanino que el intendente de Sarmiento, Alberto Hensel, le obsequió y que fue pensado en uno de los productos que identifican a la zona, como lo es el olivo. ‘‘Es precioso’’, dijo.