El Gobierno argentino sufrió un doble revés: la Justicia suspendió ayer un decreto presidencial que disponía el uso de reservas monetarias para pagar deuda externa. Pero además le ordenó al Ejecutivo que restituya al titular del Banco Central, quien había sido destituído por decreto de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

La jueza en lo contencioso administrativo federal, María José Sarmiento, ordenó ayer restituir en su cargo como director del Banco Central a Martín Redrado, al fallar a favor de un recurso de amparo presentado ayer por la mañana. En su resolución, la magistrada afirmó además que la remoción de Redrado sólo puede concretarse tras la consulta a una comisión del Congreso Nacional, creada para ese fin, tras hacer lugar a una presentación realizada por el abogado Gregorio Badeni, en representación de Redrado, quien había sido destituído por negarse a liberar las reservas del Central para pagos de la deuda externa.

Tras la orden de la jueza Sarmiento, que está de turno en la feria judicial, el ex titular del Central concurrió sorpresivamente a la sede del Banco, donde permanecía por la tarde. "Vuelvo a trabajar al banco, se hizo justicia’, dijo Redrado, al volver a

su oficina de la entidad rectora rodeado por una maraña de cámaras y micrófonos de periodistas.

La magistrada ordenó restituir a Redrado, en base a que la Carta Orgánica del Banco Central establece que los miembros del directorio pueden ser removidos de sus cargos por la Presidenta pero "debiéndose contar para ello con el previo consejo de una comisión del Honorable Congreso de la Nación’.

En su fallo, la magistrada advirtió "que la Presidente de la República en su art 2 pretende exceptuarse de esta exigencia’ de atender lo que decida el Congreso. Además, y según acotó la magistrada, "no se advierte que (Redrado) hubiere incurrido en el invocado incumplimiento de los deberes de funcionario público’ al no aceptar el decreto para usar reservas.

En favor de un reclamo presentado por líderes opositores, Sarmiento había dictado otro amparo ayer suspendiendo la aplicación del decreto 2010 que disponía el uso de reservas del Banco Central para el pago de la deuda, cuya liberación habría retrasado Redrado. Sarmiento señaló que de la lectura de este decreto se desprende que "no existe plazo’ para dar cumplimiento a lo que dispone y que las medidas resueltas por el presidente del Central son "razonables’ debido a que "solo transcurrieron 13 días administrativos desde el decreto 2010′. Hasta ayer, el Gobierno no había apelado ninguna de las dos medidas judiciales.

La prensa porteña informaba que, antes de que Redrado fuera restituido por la justicia, el presidente interino del Banco Central, Miguel Pesce, hasta ahora vicepresidente de la entidad, ya había ordenado por la mañana abrir una cuenta especial, como paso inicial para liberar el uso de las reservas internacionales.

También por la mañana, Redrado prefirió no forzar la situación irrumpiendo en el despacho de la sede del Central, sino que envió un recurso de amparo. Redrado pidió la protección de la Justicia frente a un decreto que consideró "lesivo de manera inminente y con arbitrariedad e inconstitucionalidad manifiesta’.

Pero tras la decisión judicial que lo favoreció, se firmaba en la sede del BCRA el acta de reasunción de Redrado para luego continuar con reuniones de algunos asesores letrados y algunos miembros del directorio. Cuando caía la noche, un pesado silencio se apoderaba tanto de la Casa Rosada como de la Quinta de Olivos.