Se dijo que Rawson era la madre de todas las batallas: el distrito de Mauricio Ibarra, donde el giojismo puso toda la artillería de campaña para ganarle al intendente, con éxito, con un 54% frente a un 26%. Pero la contienda del domingo parece ser la punta del ovillo. Ahora, el tironeo entre los peronistas es en el Concejo Deliberante. En juego hay dos cosas: una banca de concejal que dejaría libre Gustavo Rojas, quien es presidente del Concejo y asumiría en diciembre en lugar de Ibarra; y la Presidencia del cuerpo de 12 ediles, que debe renovarse también a fin de año. Ya hay una fuerte puja entre ibarristas y giojistas.
La banca representa un espacio de poder importante. Si renuncia Rojas, le tocará asumir a quien en 2007 fue en el lugar 11 de la lista del Frente para la Victoria: Mary Mateo, quien milita en el giojismo (hoy es secretaria de la concejal Silvia Pérez). Así las cosas, el ibarrismo perdería técnicamente la mayoría simple de 7 votos en el Concejo. Esto, porque hoy son 7 contando a Rojas y quedarían en 6, mientras que los giojistas pasarían de 3 a 4. Sin embargo, en la práctica los ibarristas conservarían la mayoría, porque el basualdista José Ruíz Botella hace tiempo que los acompaña en las votaciones y hasta renovaron confianza con la sociedad electoral armada para el 28.
Pero hay otros escenarios posibles. Por ejemplo, que no renuncie Ibarra y/o que no renuncie Rojas y opten por pedir licencia, a lo que están habilitados porque no hay norma que diga lo contrario, según fuentes municipales. El primero puede pedir permiso en la Intendencia para asumir como diputado nacional y que Rojas sea intendente interino por dos años, como lo hizo para esta campaña por unos meses, y en este caso el concejal nunca dejaría la concejalía vacante y no entraría Mateo. Puede pasar también que Ibarra renuncie pero que Rojas no lo haga y tampoco dejarle la banca al giojismo.
Lo cierto es que Rojas no descarta nada. "Todavía no hablamos con Mauricio pero vamos a analizarlo", dijo. Y agregó que, para él, se resolverá cerca de noviembre y que el Concejo Deliberante es soberano en la decisión. Fuentes cercanas a Ibarra desmintieron "enérgicamente" que Ibarra piense en no renunciar.
Pablo García Nieto -quien junto a Silvia Pérez y Aydée Báez se quedaron en el PJ orgánico G el año pasado, cuando Ibarra empezó a formar un partido propio-, salió a pedir espacio. Sobre un posible escenario de que no les dejen vacante la banca, el giojista lanzó sobre Ibarra que "no creo que haga eso, me parecería que sino defendería inútilmente a la política, bastante se habló de las candidaturas testimoniales". Y sobre Rojas: "No sería un gesto bueno". Agregó que "son decisiones personales de ellos" y que no hay ningún impedimento legal para que no renuncien, pero que "el sentido común y la ética dicen que deberían".
La Presidencia del bloque, un lugar estratégico que tiene doble voto en el recinto, es el otro punto de discordia. Haga lo que haga Rojas, en diciembre caducan los mandatos, que duran dos años. Al entrar en 2007 aprobaron la Presidencia para este último, la Vicepresidencia primera para el entonces oficialista García Nieto y la Vice segunda para el basualdista Ruíz Botella.
La Carta Orgánica funcionó bien aquella vez, porque dicta que preside el primero de la lista que obtuvo más votos en la elección a concejales. Pero ahora, ambos bandos se pelean por el puesto, porque al haber ido en la misma lista hace dos años cada uno por su lado asegura que le cabe el artículo de la Carta. Mientras García Nieto reclama el puesto diciendo que "en cualquier escenario nos corresponde a nosotros la Presidencia", Rojas aseguró que no es así "porque el espíritu de lo que dice la Carta Orgánica es que sea presidente del cuerpo alguien de confianza del intendente, para que lo acompañe a tomar decisiones".
