Lo hizo como líder del Frente para la Victoria, pero también como hermano. Rawson, el distrito que le hace perder el sueño al PJ, lo juntó en un fuerte abrazo con Juan Carlos Gioja. Festejaron la amplia ventaja en las urnas que sacó el menor como precandidato a intendente, en un paso vital por recuperar el departamento que hoy está en manos del ibarrismo. La agitada jornada dejó un nuevo y ácido cruce entre Mauricio Ibarra y el Gobernador.

Al cierre de esta edición, con el 11,7 por ciento de las mesas escrutadas, Juan Carlos Gioja obtenía el 66,3 de los votos, contra el 23,4 de Gustavo Rojas, el actual jefe comunal y precandidato del Frente Unión Producción y Trabajo. Mientras que el boca de urna del IOPPS daba que el primero consiguió el 57,9 por ciento y el ibarrista el 34 por ciento. Si bien las elecciones de ayer no hicieron otra cosa que consagrar a los dos como los candidatos oficiales de sus frentes, el resultado dejó perfilado al justicialista como el favorito para la contienda que se jugará por el cargo de intendente, la que se celebra el 23 de octubre.

El gesto de Gioja de desatar personalmente el festejo en Rawson antes que en cualquier otro lugar, tiene una doble motivación. El primero, es un departamento clave por tratarse de su cuna política, el de mayor cantidad de habitantes y el único de los 19 que conduce la oposición. El segundo, Juan Carlos es su hermano, el hermano que lo siguió con sello de lealtad y el que en 2003 respondió sin condiciones al pedido de ir al Congreso en lugar de disputar la Intendencia.

Tras el abrazo y las lágrimas, el Gobernador se mostró efusivo por la diferencia y descargó artillería pesada. "A Rawson lo hemos tenido siempre, lo que pasa es que algunos cambian, pero está visto que Roma no paga traidor", tiró. La frase va dirigida a Ibarra, que en 2007 se consagró por segunda vez intendente de la mano del PJ y que dos años después, junto a Rojas, pegaron el portazo y armaron una fuerza política nueva que hoy es socia del basualdismo en el Frente Unión Producción y Trabajo.

Ibarra, que en 2009 dejó la Intendencia para asumir como diputado nacional y esta vez no integró ninguna lista, salió a responder. "Sigo pensando de Gioja lo que pensaba, pero ahora el doble", tiró primero, para luego disparar en dirección a los dos hermanos que "cuando la gente tuvo que elegir entre Jesús y Barrabás, eligió a Barrabás".

Rawson fue uno de los tantos departamentos donde no hubo competencia entre precandidatos de una misma agrupación. Los partidos y frentes que participaron llevaron lista única y sólo pasaron por las urnas para intentar llegar al mínimo de votos que se exige para avanzar a la general. La gente eligió entre ofertas que también estarán en octubre, por lo que el resultado de ayer se interpreta como una tendencia que ordena a los aspirantes en la grilla de partida hacia la disputa final.

Apenas llegó al búnker de avenida España y entre los papelitos al aire del festejo, el menor de los Gioja aseguró que "no me siento intendente todavía, no hay que lustrarse los zapatos". Sin embargo, aseguró que "esto es especial porque hemos trabajado muchísimo, me siento bien posicionado desde el 8 de mayo porque ese día le gente de Rawson le dijo que sí al proyecto de José Luis y nosotros somos parte de ese proyecto". Y en dirección a su principal competidor, Rojas, disparó: "es la segunda elección que pierden… Ya es hora de que se den cuenta de qué es lo que quieren los rawsinos".

Rojas y el ibarrismo se juegan todas sus fichas. En Rawson basan su principal capital político y retener la conducción, sería consolidar lo que llevan construido como trampolín para futuros desafíos. El jefe comunal, que asumió en lugar de Ibarra en 2009, habló cuando todavía no había cifras oficiales. Dijo que estaba contento por la cantidad de gente que fue a las urnas y porque todo se llevó a cabo con normalidad. Más tarde, cuando los números lo mostraban atrás de su rival, apagó el teléfono celular y no fue posible ubicarlo.