A las 9 de hoy, en el edificio de los tribunales federales de Córdoba, el juez federal de San Juan, Leopoldo Rago Gallo, tiene previsto tomarle declaración indagatoria el ex jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, el general Luciano Benjamín Menéndez, sospechado de haber tenido vinculación con tres causas que se investigan en San Juan. Una es por la muerte de José Alberto Carvajal, un dirigente comunista que falleció después de una sesión de torturas, otra por la desaparición de la modelo María Ana Erize y la tercera es por las torturas a las que fue sometida la actual jueza Margarita Camus.

El ex militar tenía bajo su mando el RIM 22, la unidad militar que dirigía el operativo de represión en la provincia en aquella época y por eso la vinculación con las causas que investiga el magistrado.

Si Menéndez accede a declarar, aunque en otras oportunidades se ha negado porque desconoce la autoridad civil y sostiene que tiene que ser juzgado por un tribunal militar, la indagatoria podría continuar en los próximos días. En caso contrario, si se abstiene de declarar, el trámite concluirá hoy. Y Rago Gallo regresará a San Juan junto al secretario del juzgado, Carlos Tacca, para continuar el trámite de las causas que investiga.

De que se cumpla hoy el trámite de la indagatoria también depende que el ex militar cumpla prisión domiciliaria. Es porque la jueza federal de Córdoba, Cristina Garzón de Lascano, decidió avalar un fallo de la Sala III de la Cámara Nacional de Casación que, atendiendo a un pedido de la defensa de Menéndez, dispuso que pueda volver a su casa hasta que la sentencia esté firme.

De todos modos, según fuentes de la Justicia Federal de San Juan, Rago Gallo tiene que dar su opinión pero, atendiendo a que el ex jefe ya superó con creces los 70 años, el requisito para obtener la prisión domiciliaria, no le quedaría margen para rechazar el planteo.

Los delitos que investiga el juez federal de San Juan son privación ilegítima de la libertad agravada, imposición de tormentos agravada y homicidio agravado por alevosía, todos ellos calificados como delitos de lesa humanidad. Y que a Menéndez ya le valieron en dos condenas que ya tiene con anterioridad el castigo de prisión e inhabilitación absoluta perpetuas. Por esa razón venía cumpliendo hasta ahora la pena en la cárcel cordobesa de Bower.