Hace poco más de diez años ingresaba a la Cámara de Diputados de la provincia el primer pedido de juicio político contra el entonces gobernador Alfredo Avelín, ya fallecido, por incumplimiento de las promesas que hizo cuando asumió al frente del Ejecutivo sanjuanino, el 10 de diciembre de 1999. Aunque el planteo no prosperó, fue el preludio de la caída de su Gobierno, que finalizó cuando fue destituido por decisión de la Sala Juzgadora de Diputados el 24 de septiembre del 2002.
El pedido lo hizo Ciudadanos Argentinos Independientes (CAI), una agrupación civil que comenzó juntándose todos los martes, frente a la Legislatura, en defensa de los derechos ciudadanos. Y el argumento fue que "desde que asumió como representante del Poder Ejecutivo de la provincia, el gobernador Alfredo Avelín dio inicio a un permanente incumplimiento de los deberes para los cuales fue designado por el voto libre de los ciudadanos de esta provincia".
A ese pedido de juicio se sumaría también el del abogado Alberto Marcelo Bustos, quien reclamaba para que le pagaran los llamados bonos Saju, que habían surgido de la consolidación de las deudas del Estado en diciembre de 1994.
Uno de los redactores del pedido de la CAI fue el abogado Guillermo Toranzo, conocido en el ambiente tribunalicio por haber defendido al bodeguero Mario Torraga y que después tuvo un fuerte protagonismo por los distintos reclamos que hizo la organización, ya desaparecida.
"La CAI había surgido después del corralito del 2001 y empezamos con pedidos a los diputados juntándonos todas las semanas en la plazoleta Julieta Sarmiento, frente a la Legislatura", recordó Toranzo.
"Ejercíamos una especie de control ciudadano sobre la clase política, en particular sobre los diputados", agregó.
A pesar de las promesas del mandatario, en la CAI citaban como ejemplos que no había medicamentos en los hospitales, que nos se pagaban los sueldos a los empleados públicos y que por eso había protestas casi todos los días (foto), y que hasta un pequeño había muerto por un caso de desnutrición infantil.
"Hacíamos verdaderas asambleas ciudadanas en reclamo a la clase política", recordó Toranzo. Y destacó que de aquella época aún continúa la Fundación Ciudadanos Independientes (FUCI), que ha hecho planteos sobre todo en temas mineros, pero con mucho menos protagonismo.

