San Juan.- Si bien en un principio, el intendente de Caucete, Julián Gil, sólo presentó en el Concejo Deliberante documentación por intermedio de sus representantes, presiones de los legisladores lo ‘obligaron’ a trasladarse hasta el lugar para dar explicaciones sobre la camioneta Toyota, vinculada a una causa por estafa y secuestrada por la Policía, y que era utilizada por un empleado del municipio.
En diálogo con Radio Sarmiento, la concejal Romina Rosas aseguró que luego de ‘discusiones y aclaraciones’ de por medio y se presentó pasadas las 10. ‘Terminó viniendo al recinto. Fuimos muy fuertes en el reclamos de presencia. La carta orgánica afirma que tiene la obligacion de venir. No sólo hablamos de la camioneta, fuimos más allá’, explicó y dijo que Gil fue consultado sobre la relacion contractual ‘entre municipio y Bustos’, el hombre en cuestión.
El mandatario aseguró que el sujeto había sido contratado para bacheos, placas, alquiler de máquinas y que no lo conocía, ni sabía de sus antecedentes. ‘Él dijo que como era una empresa chica, con pagos de 30 o 40 mil pesos no le pidió los requisitos que debía’, sentenció Rosas.
También trascendió que Bustos tenía un sello que decía ‘Director de Obras Públicas de la Municipalidad de Caucete’. El funcionario dijo que el Ejecutivo no había contratado ninguna unidad que haya sido producto de un ilícito y que la que estaba en poder del trabajador, este le dijo que la había comprado para cumplir con sus tareas y que también habría sido estafado.
