La decisión oficial de tomar intervención en todas las posesiones veinteañales que se tramitan en la provincia para evitar avivadas, empezó a dar resultados. Un particular mendocino se presentó en San Juan invocando derechos sobre 50 mil hectáreas ubicadas en Calingasta y dispuesto a hacer un juicio de posesión veinteañal para quedarse con las tierras, pero fracasó en el intento. La Fiscalía de Estado montó un amplio operativo, fue hasta el lugar y se encontró con que el supuesto dueño no podía acreditar que era de él y así, consiguió parar una maniobra que puso en juego un área con bienes de dominio público, como cursos de agua y huellas rurales.

El intento foráneo llamó la atención desde el principio entre las autoridades locales. Pasa que el reclamo original fue por dos inmuebles que suman nada menos que una superficie de 400 mil hectáreas y es muy difícil que alguien pueda haber realizado actos posesorios en semejante extensión. Además, uno de los terrenos estuvo a punto de ser rematado hace poco y supuestamente ya tiene dueño (ver Remate…).

Todo comenzó cuando en representación de un ciudadano mendocino llamado Jorge Horacio Oro, el ingeniero Ricardo Jesús Pirrone llegó de la vecina provincia con la intención de hacer un juicio de posesión veinteañal para quedarse con una amplia zona cordillerana de Calingasta. Fue a Catastro, inició los trámites y especificó que iba a confeccionar la mensura de dos inmuebles: uno, el que casi fue subastado, está en duda si es de la compañía National Lead o de Estomonte y en el otro está la mina de Castaño Viejo.

Pirrone, junto a un equipo de profesionales mendocinos, se trasladó a Calingasta el 21 de septiembre para hacer las mensuras que necesitaba para iniciar el juicio. El fiscal de Estado, Guillermo De Sanctis, mandó al departamento ese mismo día a un grupo de abogados, que fueron acompañados por personal de Catastro, Hidráulica y la escribana Mayor de Gobierno, para constatar si en los inmuebles había bienes de dominio público sobre los que deban hacer reserva para que sigan bajo la órbita del Estado.

Según fuentes del organismo que defiende el patrimonio estatal, los mendocinos se extrañaron porque no es costumbre que el Estado se haga presente en un acto de mensura. Se juntaron en el puente del Río Castaño y fue ahí que Pirrone sorprendió diciendo que el plano lo iba a hacer sobre 50 mil hectáreas.

Recorrieron los vértices de la zona (ver foto) y se empezó a caer la estrategia foránea. Sobre el terreno no existían los deslindes (demarcación del terreno con, por ejemplo, alambrado o mojones) que exige la ley para una posesión veinteañal. Por el contrario, según las fuentes, en el primero Pirrone señaló que el límite era una columna del puente, en el segundo una pilastra de luz y en el último que visitaron indicó una columna de otro puente.

Incluso, las fuentes contaron que no pudo demostrar actos posesorios, que son excluyentes para quedarse con un terreno ajeno. Entre otras cosas, no probó que estuvo en el lugar 20 años al menos, que lo cuidó y que le hizo mejoras.

La Fiscalía de Estado, que fue por los ríos y caminos que hay en los inmuebles, se topó con las anomalías y se opuso a la mensura. Hasta ahora, Pirrone no presentó el plano en Catastro y todo indica que su cliente desistió.

En la Fiscalía sospechan que fue una avivada y creen que es una muestra de que antes pasaron cosas similares y con tierras del fisco. Sucede que, aunque la ley lo exige como una forma de proteger los bienes de la provincia, el organismo no siempre tomó intervención firme en las posesiones veinteañales y se presume que más de uno apeló a picardías para obtener terrenos.

Por eso, Gioja ordenó a mediados de año que la Fiscalía se oponga en todos los procesos hasta verificar si son legítimos los derechos que invocan los privados. En ese entonces, aseguró molesto: “Cualquiera aparece diciendo que es dueño de un campo por el que no pasó nunca y resulta que demuestra que vivió 20 años ahí”.