Tal cual había adelantado DIARIO DE CUYO, el Tribunal de Conducta de la Unión Cívica Radical (UCR) no se anduvo con vueltas y tomó la dura decisión de echar a 12 afiliados de la fuerza. ¿El motivo? El hecho de que todos los involucrados no respetaran la sociedad que se armó el año pasado con el macrismo y decidieran participar de los comicios en otros frentes electorales. El órgano disciplinario sacó la resolución por unanimidad y consideró dicha conducta como una falta grave. Los expulsados ahora pueden apelar el dictamen ante la Convención (el máximo organismo partidario), pero es poco probable que se aparte de lo dispuesto por el Tribunal.
No es la primera vez que el organismo disciplinario del radicalismo llega a una decisión de tal magnitud. La anterior se había dado en 2003, cuando echó a dirigentes de renombre o que habían conseguido cargos (Ver recuadro). La nueva resolución se conoció la semana pasada y los que quedaron fuera de la UCR son Augusto Núñez, José Luis Murillo, Alberto Hernando Sosa, Mauricio Carletto, Fernando Salinas, Rodolfo Albarracín, Walter Vallejos, Adolfo Olaechea, Mónica Castro, Raúl Estévez, Víctor Hugo Suárez y Neri Barrera. Los 9 primeros de la lista fueron candidatos del Frente Progresista Popular, los 2 siguientes se asociaron con el basualdismo y el último jugó con la Cruzada Renovadora.
Al participar en esos frentes o partidos, los ahora exafiliados no respetaron la alianza que el radicalismo había forjado con el PRO tanto a nivel nacional como provincial. El Tribunal de Conducta entendió que infringieron el artículo 53 de la Carta Orgánica partidaria, el cual establece que “será considerada una falta grave el no acatamiento a las resoluciones y mandatos emanados orgánicamente por las autoridades partidarias nacionales y provinciales”.
El organismo disciplinario actuó de oficio, aunque la actitud de algunos de los militantes durante la campaña electoral del año pasado había causado sumo malestar entre las autoridades locales del partido. Uno de los casos más resonantes fue el de Estévez, quien jugó como candidato a intendente en San Martín. El dirigente había dicho hasta último momento que iba a competir dentro del radicalismo, pero al final terminó como el postulante del frente Compromiso con San Juan que lideró el senador Roberto Basualdo.
El otro ejemplo que había provocado furia fue el de Carletto y Nuñez, ya que eran autoridades del partido. Con la resolución del Tribunal, ahora perdieron sus puestos, explicaron fuentes calificadas. El primero era vocal por la minoría del Comité Provincia, mientras que el segundo era el presidente del Comité Capital. Ambos decidieron integrar las listas del Frente Progresista Popular, que encabezaba Margarita Stolbizer a nivel nacional y Benjamín Kuchen en la provincia. La bronca se fundaba en que los militantes daban la imagen de rebelión y resquebrajamiento del frente interno.
En el caso de que apelen, será la Convención la que debe decidir si acata o rectifica el fallo.

