El invierno frío que se ha presentado este año en San Juan augura una buena sanidad en los viñedos y las chacras de hortalizas, entre los principales cultivos de la provincia, según aseguraron ayer desde el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria.
‘Este frío hace esperar una buena sanidad. Que haga mucho frío ahora es muy interesante, porque mueren muchos insectos y plagas que son perjudiciales en el campo’’, aseguró ayer Juan Manuel Raigón, actual jefe de la Agencia experimental del INTA de San Martín. No obstante, el técnico advirtió que ‘el hecho que haga mucho frío ahora no significa que se elimine el peligro de las heladas tardías’’, refiriéndose a aquellas que se presentan a partir del mes de septiembre en adelante -cuando las yemas están asomando- y que son las más dañinas.
Pero la continuidad de tantos días helados en la provincia son muy beneficiosos para el agro en general. En el caso de la vid, el frío permite que la planta elimine las hormonas que no permiten su brotación, con lo cual tras una temporada de heladas reverdecen con todo su esplendor en la primavera.
Por eso es que en el INTA miden las horas de frío para tener un pronóstico de cómo se pueden presentar la temporada. Y hasta el 21 de julio pasado se habían acumulado en San Juan un total de 751 horas de frío en la provincia, una suma más que suficiente para las plantas de viñedos que les alcanza con 700 horas de frío acumuladas. Hubo temporadas como la del invierno del 2009 que hubo muchos calores atípicos y las plantas no alcanzaron a soportar las horas de frío necesarias lo que se tradujo en menores rendimientos. Ese año el invierno tenue retrasó las fases ‘fenológicas‘ normales de los vegetales y repercutió en problemas de floración y fructificación posterior.
PLAGAS
‘Este año, con el frío tan fuerte, se van a morir muchas larvas de mosquito, pulgones e insectos perjudiciales para los cultivos. La vid aguanta bastante, hasta 18 o 20 grados bajo cero en yema dormida. Y en cultivos hortícolas, lo que hace es retrasarles el ciclo. El crecimiento de la cebolla o ajo, con tanto frío; quizá se demore una semana más en cosechar, pero los productos van a tener muy buena sanidad’’, explicó Raigón. Agregó que también si las heladas son excesivas se pueden ver afectados cultivos menos resistentes como los olivos que pueden sufrir daños. Las bajas temperaturas que se vienen registrando son muy útiles también para quienes combaten las moscas que atacan los frutos de exportación. ‘De alguna manera el frío atempera el ciclo de reproducción de las moscas, a las que quedaron dando vuelta a la intemperie las mata y a las larvas alojadas en frutales abandonados en las plantas les retrasa el ciclo. Todo hace que se frene un poco la reproducción’’, explicó Héctor Llera, a cargo transitoriamente del Programa de Control y Erradicación de Mosca de los Frutos (Procem).

