La decisión en la Justicia Federal de San Juan es no realizar nuevas detenciones de expolicías acusados de haber cometido delitos de lesa humanidad en la etapa previa al golpe militar de marzo de 1976, hasta tanto se resuelva la situación procesal de los 23 ex uniformados que ya están a disposición del juez Leopoldo Rago Gallo. Las fuentes consultadas calculan que en los primeros meses del año que viene ya estará definido el estado de los imputados.
Lo que el magistrado debe decidir es si les dicta el procesamiento, la falta de mérito o el sobreseimiento. En la segunda opción los puede seguir investigado por nuevos hechos, mientras que en el sobreseimiento los desvincula de la causa. En ambas situaciones el sospechado queda en libertad. Y como se trata de casos complejos, con muchos hechos y varios delitos, la decisión es definir la situación de esta tanda de acusados antes de avanzar con nuevos casos, según dijeron las fuentes consultadas.
De los 23, 13 tienen prisión domiciliaria y el resto está alojado en el Penal de Chimbas.
Los que están detenidos en sus casas son Miguel Ángel Mereles, Carlos Olha, José Escudero, Alejandro Pereyra, Pedro Luis García, Armando Steiner, Carlos Faustino Alvarez, Ramón Ignacio Montaña, José Claudio Guzmán, Enrique Graci Susini, José Hilarión Rodríguez, Darwin Vainor Mejías y Nicolás Damacio Manrique. Recluidos en el Penal de Chimbas se encuentran Carlos Oro, Alberto José Bazán, Carlos Saavedra, Pedro Raúl Aravena, Pedro Robledo, Federico Retamar, Juan Carlos Turón, Juan Carlos Torres, Juan Carlos Corone y Rubén Arturo Ortega.
La decisión para que un acusado sea derivado a su domicilio particular, con un régimen especial de custodia, depende de si su edad es superior o no a los 70 años. La otra cuestión es que se tiene en cuenta si el recluso padece alguna enfermedad que no pueda ser atendida en un establecimiento carcelario.
El caso de los expolicías se reactivó con nuevas detenciones producidas en el mes de agosto pasado, por un requerimiento fiscal impulsado por los fiscales Dante Vega, Francisco Maldonado y Katia Troncoso Muñoz (esta última ya dejó el cargo en la provincia). La investigación apunta contra un total de 86 expolicías, aunque se calcula que no será ese número el que terminará tras las rejas o con prisión domiciliaria. Se estima que entre 45 y 50 serán finalmente detenidos, porque entre el resto hay varios fallecidos y otros que, por razones de enfermedad, no están en condiciones de ir a una prisión.
La mayor parte de los detenidos está acusado de integrar la llamada ‘comunidad informativa‘, un espacio en el que los miembros de las secciones de inteligencia de distintas fuerzas, entren ellas la Policía de San Juan, intercambiaban información sobre militantes políticos, gremiales y estudiantiles que luego se convertían en ‘blancos‘ para ser secuestrados y torturados. Los hechos habrían ocurrido en la mayoría de los casos en los meses previos al golpe.
Los delitos en juego son privación ilegítima de la libertad agravada, asociación ilícita y tormentos agravados a dirigentes políticos, estudiantiles y sindicales de la provincia. Ninguno de esos ilícitos es excarcelable y si terminan siendo condenados tendrán que cumplir una pena de prisión en forma efectiva.
El requerimiento fiscal señala que la Policía de San Juan, y en particular el Área de Inteligencia, conocida como el D-2, participó en muchos de los operativos de secuestro, según está acreditado en las diversas causas de la Ley 20.840 que se tramitaron ante la Justicia Federal por aquellos años, y en las propias constancias de sus archivos. En ese sentido fue clave el hallazgo del archivo de la fuerza, que fue encontrado en una habitación olvidada de la exbodega Cavic.
La documentación revela que la Policía realizó las tareas de inteligencia previa de los detenidos, y en diversos casos participó en los allanamientos, algunos de los cuales dieron resultado negativo porque algunos lograron huir. Con posterioridad, el despliegue del aparato de inteligencia los detectó y permitió su secuestro y en muchos casos hasta su desaparición.

