El burocrático y obsoleto sistema de averiguación de antecedentes penales que se aplica desde hace años en la Policía local le dejará paso a uno nuevo que permitirá identificar en pocos segundos a una persona y saber si se trata de un delincuente. Fuentes calificadas del Gobierno aseguraron que mediante un convenio con la Nación, la provincia instalará en las movilidades de la fuerza que patrullan las calles un aparato que lee huellas digitales y que instantáneamente brinda información certera de la fisonomía de un sospechoso y su prontuario. El cambio implica un avance sustantivo en la tarea de prevención, ya que con el método actual el trabajo se hace muy lento y puede ser poco eficiente cuando se trata de delincuentes con falsa identidad.
El nuevo sistema para averiguar datos de personas sospechosas se espera que sea anunciado oficialmente este mes en un acto encabezado por la ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, que fue invitada a San Juan por el gobernador José Luis Gioja para el 31. La visita aún no está confirmada, pero según las fuentes es un hecho que el moderno mecanismo se pondrá en marcha. Y si por cualquier motivo la funcionaria no puede venir, hay posibilidades de que un subalterno lo haga en su lugar o que todo quede para febrero, contaron.
El método se llama Sistema Federal de Identificación Biométrica para la Seguridad (Sibios) y fue creado en 2011 por Cristina Kirchner, como una forma de ayudar en la ‘prevención del delito‘. San Juan adhirió y falta que compre los aparatos para ponerlo a funcionar, con el objetivo de reforzar la incorporación de tecnología de la gestión giojista para combatir la inseguridad.
El sistema es sencillo. Consiste en instalar los lectores en los patrulleros, para que la persona que es encontrada en una situación sospechosa ponga ahí el dedo pulgar. El aparato manda la información dactilar a una base de datos electrónica de la Policía Federal, que a su vez responde automáticamente con el detalle de los datos del involucrado. Así, sin necesidad de ver el DNI y verificar si es falso, se lo puede identificar por sus rasgos biométricos y determinar si tiene antecedentes penales.
Especialistas que están armando el montaje en San Juan contaron que aún no se ha definido en cuántas movilidades de la Policía se colocarán lectores. La idea es que todas lo tengan, pero advirtieron que seguramente se hará en forma progresiva por una cuestión de costos.
En la Policía local aseguraron que es un método de máxima utilidad, que ayudará a prevenir en forma más eficiente el delito. Pasa que hoy, la tarea es muy lenta y no da confiabilidad absoluta. En la fuerza contaron que generalmente el delincuente no porta su DNI y en muchos casos, lleva uno falso. Además, confesaron que hay efectivos jóvenes y sin experiencia que se pueden ver engañados y dejarlo ir. La alternativa es trasladarlo a una seccional, tomarle la huella digital y que el personal de la División Índice la compare a mano y con lupa entre los más de 600 mil registros dactilares que hay en la provincia.
La tecnología para que funcione el Sibios la pone el Ministerio de Seguridad de la Nación; mientras que el Ministerio del Interior aporta un elemento vital: le cede a la Policía Federal la base de datos que tiene el Registro Nacional de las Personas (Renaper) por el trámite de los nuevos DNI y los pasaportes. Como todo se hace de manera electrónica, los datos, huellas dactilares y fotos quedan registrados en forma digital.
Hay mucha gente que aún no sacó el nuevo DNI y que no tiene pasaporte, por lo que no aparece en el listado digitalizado del Renaper. Para que nadie quede fuera del alcance del moderno sistema de identificación, técnicos de la Policía provincial cargarán a la base de datos del Sibios las huellas de esas personas que hoy están en papel.

