Una deuda que se generó en la intendencia de Mauro Marinero en Iglesia y que ahora la gestión de su sucesor, su hermano Marcelo, busca reconocer, desató dudas sobre el monto y polémica en torno a cómo se gestó. Por un lado, un edil opositor sospecha que el saldo en rojo en las cuentas municipales es de 30 millones de pesos y que habría sido producto de los gastos de la campaña electoral del actual jefe comunal. Por el sector del oficialismo, el presidente del Concejo Deliberante señaló que la erogación es menor a los 6 millones de pesos y descartó que se hubiera originado para los gastos proselitistas de la candidatura de Marinero. Sea cual fuera la cifra, los concejales del oficialismo y la oposición rechazaron un proyecto del jefe comunal para saldar el rojo y le pidieron que consigne el número preciso y detalle las erogaciones para analizar si la aprueban.

Aunque trascendió ayer, el caso salió a la luz el pasado jueves cuando el Ejecutivo municipal convocó a una sesión extraordinaria y envió un proyecto de ordenanza al Concejo Deliberante para que aprobara un reconocimiento de deuda de la gestión anterior. Lo curioso fue que el escrito no tenía ningún tipo de detalle sobre el saldo ni a quién se debía ni en concepto de qué. Por ese motivo, el concejal basualdista Carlos Ibazeta solicitó que la propuesta regresara al municipio para que diera un informe completo, lo que recibió el respaldo del bloque oficialista y del PRO. DIARIO DE CUYO trató de contactar al intendente para averiguar cómo se había generado la deuda y cuándo iba a volver a presentar el proyecto, pero no contestó los llamados.

Luego de 8 años de gestión, el bloquista Mauro Marinero dejó el sillón comunal iglesiano y lo reemplazó su hermano Mauro, ambos enrolados en el Frente para la Victoria. El departamento cuenta con una ventaja comparativa con el resto para enfrentar sus deudas, ya que recibe un adicional por las regalías que deja la mina de oro Veladero. Fuentes calificadas informaron que Iglesia recibió en 2015 unos 41 millones de pesos bajo ese concepto. Con el presupuesto aprobado, el actual intendente buscó que se aprobara un reconocimiento de deuda de la administración anterior. Como no figuraba la cifra, Ibazeta explicó que en Tesorería le dijeron que ascendía a unos 30 millones de pesos. Además, señaló que la sospecha que reina es que el dinero se habría utilizado en la campaña del jefe comunal en las pasadas elecciones para la compra y la entrega de materiales de construcción. Por eso, el edil opositor sostuvo que quiere conocer oficialmente de cuánto es la deuda, a qué proveedores se les pagó, qué obra pública se realizó y si es que algunas personas habrían recibido algún tipo de ayuda social.

Por su parte, Gustavo Deguer, presidente del Concejo y exsecretario de Gobierno de la gestión pasada, reconoció que existe una deuda, pero que el contador del municipio le dijo que es menos de 6 millones de pesos. Explicó que se iniciaron expedientes que quedaron sin imputar, “lo que no significa que no se hayan cumplido los trabajos”. El oficialista resaltó que si el año pasado se hicieron obras fue en el marco de las tareas que lleva adelante el Ejecutivo y no por la campaña proselitista de Marinero. “No fue para comprar votos”, aseguró. Deguer dijo que desconocía cuándo el municipio iba a presentar el informe detallado del gasto, mientras que Ibazeta señaló que insistirá con el pedido en la próxima reunión que tenga el Concejo Deliberante.