Tras un fuerte debate en el Concejo Deliberante de Rawson, los ediles habilitaron ayer por ordenanza al Ejecutivo municipal a concesionar la cartelería pública destinada a publicidad. El eje de la discusión que mantuvieron giojistas e ibarristas se centró en quién tendría que prestar el servicio. La oposición sostuvo que el municipio debía hacerse cargo del negocio, mientras que el oficialismo remarcó que no se trata de un servicio público esencial, por lo que puede ser manejado por un privado bajo el control del Estado. El intendente Juan Carlos Gioja destacó que “puede ser una muy buena fuente de recursos”, aunque no habló de cifras porque están elaborando los pliegos para la licitación.
El chispazo entre los concejales es un capítulo más del enfrentamiento entre el giojismo y el ibarrismo. La disputa se remonta a la campaña electoral, en la que se dispararon munición gruesa, y se extendió hasta la actual gestión. El último cruce se dio en el ámbito judicial, en donde hubo denuncias cruzadas de ambos sectores.
A partir de la ordenanza sancionada, el Ejecutivo municipal podrá llamar a licitación para escuchar las propuestas de empresas privadas que ofrezcan la colocación de una determinada cantidad de carteles publicitarios en una zona específica. El concejal Fabián Pereyra señaló que el lugar destinado para la cartelería parte desde calle Cabot hasta 5 y desde Lemos hasta General Acha, más las vías principales del departamento (Ver aparte). Quien obtenga la concesión deberá pagar un canon mensual y tendrá la explotación del negocio por un plazo determinado, aspectos que aún no están definidos, según reconoció el propio jefe comunal. Los comercios que quieran publicitar sus productos utilizando esa cartelería, deberán pautar con el concesionario. El intendente manifestó que “no sólo se explotarán los espacios para publicidad, sino que deberán instalar más carteles y unificar el diseño, ya que los que hay son distintos y no responden a un único criterio de confección”
Ese vínculo privado molestó a los ibarristas. El concejal Fabián Olguín remarcó que la cartelería debería estar bajo el control del municipio y en ese sentido dijo que la gestión de Juan Carlos es “incoherente”, ya que desde el inicio se caracterizó por “estatizar” el servicio de alumbrado público y el mantenimiento del cementerio. Pereyra, presidente del bloque oficialista, respondió que “estamos dejando atrás el Estado bobo. Hay que ver cuáles son los servicios esenciales que debe brindar la comuna y cuáles los secundarios. Hay que mantener un equilibrio”. Además aseguró que en el país ningún municipio maneja esa actividad debido a que implica una fuerte inversión.
Por otro lado, el bloque ibarrista no ve con buenos ojos que el negocio esté manejado por una sola persona, indicó Olguín. En ese punto, Pereyra explicó que los comerciantes que quieran hacer publicidad de su negocio podrán hacerlo con cualquier empresa. “Lo único que se concesiona es la cartelería en el área seleccionada”, destacó el edil, quien resaltó que la crítica de la oposición se debe a “un desconocimiento de la temática”.

