Aquí en la provincia de Mendoza sigue la discusión Gobierno-Empresas sobre el ajuste impositivo. Francisco Pérez, con la venia de la Legislatura, elevó la tasa de Ingresos Brutos a los bodegueros de 0 a 3%, con una rebaja al 1% si el industrial está al día en materia impositiva, con el cual el nuevo gobierno del Barrio Cívico espera sumarle al presupuesto de ingresos públicos unos 800 millones de pesos, de los cuales, 50 millones de pesos corresponden a la industria bodeguera.

Los bodegueros están que arden y amagan con trasladar el costo impositivo al productor básico o con ‘bajar el empleo‘. Desde el Barrio Cívico se quejan de la falta de solidaridad de ‘una industria que ha sido siempre altamente asistida por el Estado‘ y estiman que ‘los aumentos de costos siempre los han trasladado al consumidor‘.

NEGOCIACIÓN

Los factores que los bodegueros temen son dos: por un lado, la demanda está hipersensible y además presagian una caída del consumo. Mientras tanto, la Coviar y los gobiernos provinciales insisten en la negociación con el Gobierno nacional -que tiene nuevos protagonistas en el área agrícola e industrias afines- por medidas que le mejoren la relación costos-precios de venta. Eso sí, ninguno de los productores o industriales se animan a hablar de ‘precio diferencial para el dólar‘.

Una carta redactada por los representantes de las cámaras vitivinícolas sintetiza las negociaciones en tres puntos: la eliminación de la retención a las exportaciones vitivinícolas (hoy rebajadas al 2,5 %); mejora en los reintegros; apurar la devolución del IVA exportador, que actualmente se demora no menos de 6 meses, a través de un proceso de pre-financiación del Fondo de la Transformación, en el caso de Mendoza y del propio gobierno en el caso de San Juan.