Con el reclamo por una "vivienda digna", ayer llegó hasta la puerta de la casa de José Luis Gioja, sobre calle Güemes, un nutrido grupo de manifestantes que se identificaron principalmente como del sector piquetero Polo Obrero, conducido por Raúl Abrego. Durante la protesta hubo momentos de tensión cuando se cruzaron con la policía, resultando uno de los uniformados herido -por una baldosa que le arrojaron en la pierna-, según informaron fuentes policiales.

Alrededor de las 9, los manifestantes de Polo Obrero y otras organizaciones como Jesucristo Nueva Esperanza y Fuerza Unida, se concentraron en la plaza 25 de Mayo y luego se dirigieron a la casa del gobernador. Al acercarse al domicilio, a la altura de Güemes y General Paz, se encontraron con un cordón policial que tenía órdenes de contener la pasada. Según fuentes policiales, eran alrededor de 450 los manifestantes y por eso lograron abalanzarse sobre los policías, generándose forcejeos y algunos golpes. Hubo que llamar refuerzos para que los piqueteros no lleguen a la casa de los Gioja, ubicada a mitad de cuadra antes de 9 de Julio.

La situación se descomprimió cuando una delegación de los manifestantes fue recibida en el Centro Cívico por el ministro de Desarrollo Humano, Daniel Molina, quien tomó nota de las inquietudes del sector.