La concejal de 9 de Julio Susana Altamirano cumplió. Fuentes judiciales aseguraron que, como había prometido, le pagó los 1.500 pesos a un vecino del departamento para compensarlo por los dolores de cabeza que sufrió cuando en las paredes de su casa le hicieron pintadas de campaña. Es la primera vez que la Justicia castiga a una funcionaria por graffitis indiscriminados con fines electorales.

El vecino afectado es Elio Luna y en junio denunció que el frente de su casa amaneció manchado con una pintada que decía “Susana Altamirano 2015”. En una suerte de conciliación, la concejal quedó en pagarle al hombre el dinero que se gastó en repintar la casa. El dinero lo tenía que depositar esta semana y cumplió.