Por el caso de los golpes y torturas que habría recibido un interno del Penal de Chimbas, el Ministerio Público Fiscal Federal pidió que sea detenido el exdirector de la cárcel durante la gestión giojista, Leonardo Barac. El exfuncionario está acusado de los delitos de apremios ilegales y torturas y debía prestar declaración indagatoria esta semana, a pedido del juez federal Leopoldo Rago Gallo, pero como el magistrado rechazó el planteo y hasta que la Cámara de Apelaciones de Mendoza no resuelva la situación del imputado, no podrá aportar su punto de vista a la causa.

La investigación se inició cuando la exfiscal federal Katia Troncoso denunció (ver Cronología) a un grupo de agentes del Servicio Penitenciario y a su extitular por los golpes y torturas que habría recibido Federico Fernández Santa Lucía, acusado por los delitos de trata de personas y abuso de menores. También alertó que por las heridas sufridas hubo demora en el traslado del reo a un centro sanitario para su atención.

El delito de torturas por el que inicialmente la Fiscalía había acusado a Barac y a los penitenciarios y que después confirmó la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza prevé una pena de entre 8 y 25 años de prisión, mientras que las vejaciones o apremios ilegales que había preferido imputar al principio el juez prevén sanciones de 1 a 5 años. Así las cosas, si el exdirector fuera encontrado culpable de los ilícitos que le atribuyen debería cumplir la condena detenido en la cárcel.

Barac había llegado al cargo de director del Penal en diciembre del 2011, apenas iniciada la última etapa de la gestión del giojismo. Y estuvo en el puesto hasta el 17 de febrero de 2014, antes de la denuncia de la exfiscal Troncoso. A la hora de dejar el cargo, el exfuncionario lo atribuyó a razones personales y no dio más explicaciones, aunque en su entorno se especulaba con que ya estaba en conocimiento de la proximidad del planteo judicial. En su lugar fue designado el abogado Oscar Ghilardi, quien incluso todavía permanece en el puesto.

Barac provenía de la Agrupación de Abogados Justicialistas, a la que también pertenecía el exministro Adrián Cuevas.

Según fuentes judiciales, la acusación contra Barac, que ahora sostiene el fiscal Francisco Maldonado, no tiene que ver con que el exfuncionario haya tenido participación directa en los hechos investigados, sino que le atribuyen haber sido la máxima autoridad del Penal por aquel tiempo.

En la presentación fiscal se consignó que “existen elementos de prueba suficientes para tener por corroborados los padecimientos psíquicos y físicos sufridos‘ por Fernández Santa Lucía.