El día después de que el plenario de delegados de UDAP aceptó la última oferta salarial del Gobierno Provincial que contribuyó a terminar con el conflicto educativo que este año incluyó 4 jornadas de paros, un grupo de unos 100 docentes pidió ayer a los gritos frente la sede del gremio de la calle Salta la renuncia de la secretaria general, Graciela López.
Con expresiones de "traidora", "vendida", el grupo de maestros manifestó sus disconformidad con la decisión del plenario y en particular con López como titular del gremio. Es que para ellos la propuesta es insuficiente y el gremio debió rechazarla y pedir una mejora.
Ninguno de los manifestantes se quiso identificar ante DIARIO DE CUYO y sólo dijeron ser "maestros y profesores de distintas escuelas". Y que se habían autoconvocado por el sistema de mensajes de texto a través de los celulares. En las escuelas esa modalidad es muy común entre los docentes para comunicase novedades, como fechas de pago o reuniones.
Los manifestantes pedían la presencia de la secretaria López, pero en su lugar fue a hablar el asesor legal de UDAP, Daniel Persichella, acompañado por un escribano, Alejandro Luluaga, contratado por el gremio para labrar un acta con los planteos. Pero sobre todo para individualizar a quienes protestaban porque López no descartó iniciar acciones penales contra quienes la injuriaban. Y hasta habló de la posibilidad de echar del gremio a los afiliados que se quejaban de una manera que ella consideró como ofensiva a su trayectoria. Del mismo modo dijo que iba a proceder con los delegados que intentaron que UDAP perdiera la personería gremial "y que trabajaron para que interviniera el gremio".
López dijo que "lo que hice fue defender a UDAP porque podíamos perder la personería gremial". Y mencionó que "hay sectores políticos, en el Gobierno y de otros lados, que quieren desestabilizarnos".
