Tucumán, 9 de julio.- El vicepresidente primero del Episcopado, arzobispo Luis Villalba, advirtió hoy que el proyecto de ley de matrimonio entre personas del mismo sexo, que se discutirá el 14 de julio en el Senado, ‘pretende orientar la cultura del pueblo‘, al oficiar el tradicional Tedeum por el 9 de Julio en la catedral tucumana, al que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner decidió no asistir.

‘La unión en pareja de personas del mismo sexo es naturalmente distinta a la unión de una pareja heterosexual a la que llamamos matrimonio. A realidades distintas corresponden en justicia denominaciones distintas, para no dar lugar a una apropiación indebida del concepto de matrimonio‘, alertó delante del gobernador José Alperovich y otros funcionarios provinciales.

El prelado tucumano recordó que para los cristianos asumir el compromiso de ‘construir la Nación‘ conlleva ‘recuperar el respeto por la familia y por la vida en todas sus formas‘, y alertó que en el debate por el matrimonio gay ‘está en juego una ley que pretende orientar la cultura del pueblo‘.

En este sentido, el arzobispo recordó que ‘el pueblo tucumano, perteneciente a diferentes credos religiosos, por abrumadora mayoría, expresó estar en desacuerdo con este proyecto de ley‘.

El vicepresidente primero de la Conferencia Episcopal Argentina consideró que ‘este tema no ha de ocultar los grandes desafíos que tenemos y que reclaman las energías y esfuerzos, especialmente de los dirigentes de la sociedad‘, y puso el acento en la necesidad de erradicar la pobreza e impulsar el desarrollo integral, como ‘prioridad nacional‘ de cara al bicentenario patrio 2010-2016.

‘Anhelamos celebrar el bicentenario con justicia e inclusión social‘, subrayó citando el documento de los obispos de noviembre de 2008, que también reclama avanzar en la reconciliación de la sociedad, fortalecer las instituciones republicanas, afianzar la educación y promover el federalismo, que supone ‘la necesaria y justa autonomía de las provincias y sus municipios‘.

En otro momento de la homilía, monseñor Villalba habló de una crisis de la dirigencia y aseguró que ser competente ‘no es suficiente para vivir un compromiso social según auténticas reglas ética‘, por lo cual reclamó un ‘nuevo estilo de liderazgo‘ con ‘líderes que participen en la reorientación y consiguiente rehabilitación de la política‘.

‘Debemos pasar de un modelo de conflicto a un modelo de convivencia armoniosa, respetando las diferencias. Para ello es fundamental el diálogo que posibilite una acción mancomunada a favor del bien común. Como repetidas veces hemos dicho los Obispos argentinos, el diálogo es esencial en la vida de la Nación. Sólo el diálogo hará posible concretar acuerdos para proyectar el futuro del país‘, aseveró.

El arzobispo tucumano sostuvo que ‘el diálogo entre los distintos grupos sociales en los que cada uno quiere mantener su identidad y proyectar en la sociedad sus propuestas, pertenece a la esencia de la democracia‘.

Por último, monseñor Villalba llamó a no olvidarse de que ‘Dios nos acompaña desde los orígenes de nuestra Patria. Lo agradecemos hoy con nuestro compromiso y con nuestra plegaria‘.

La decisión de la Presidenta de no participar del Tedeum por los 194 años de la Declaración de la Independencia, como ya lo hizo en 2008, generó malestar en ambientes eclesiásticos por tratarse de una práctica habitual de la pareja presidencial.

‘No tenemos nada que decir, esto ya parece una costumbre‘, dijo un portavoz de la curia tucumana.

Néstor Kirchner no fue en 2006 y 2007 siendo presidente, y ahora su esposa y sucesora tampoco lo hizo, en el marco de las tensas relaciones entre la Iglesia y el Gobierno.