Aunque en el Departamento de Hidráulica de la provincia avalan los valores consignados en el estudio que realizó la Universidad Nacional de Cuyo de Mendoza (UNCuyo) en distintos ríos para determinar si fueron contaminados por el derrame de solución cianurada en Veladero, el mismo organismo los terminó invalidando. No por no ser reales, sino porque fueron interpretados de tal manera que distorsionan la realidad. Según el titular de la repartición, Jorge Millón, no fueron comparados con los niveles históricos y en consecuencia, la lectura de los mismos es “maliciosa”. Es cierto que el agua del río La Palca no es apta para consumo si no se potabiliza, pero el funcionario asegura que tiene esa característica desde siempre y que no tiene nada que ver con el funcionamiento del emprendimiento minero.

El martes, en el Gobierno sanjuanino dieron a conocer su malestar luego de que trascendiera el análisis que hizo el portal Unidiversidad, de la casa de estudios superiores, por el informe confeccionado por el Laboratorio de Análisis Instrumental de la Facultad de Ingeniería de la UNCuyo. “La información está distorsionada y es falsa”, dijo el gobernador José Luis Gioja e incluso instruyó al fiscal de Estado, Guillermo De Sanctis, para que envíe una carta notarial al rector Daniel Pizzi, para que ratifique o rectifique lo que salió en la publicación.

Según Millón, los ríos de la zona contienen aguas salobres por naturaleza, es decir con altos contenidos de sales y de minerales, porque en su recorrido van lavando sedimentos. De modo que la presencia de otros compuestos es previa a la actividad de Veladero y no hay que atribuirle incidencia a la minería. Además, en ningún caso se consume el agua directamente de los ríos, sino que previamente se la potabiliza para hacerla apta para el consumo humano.

El funcionario explicó que, según el informe, en el río La Palca se detectó la presencia de 70 mg/l de aluminio, dato que lo compara con 0,2 mg/l, que es el valor permitido por el Código Alimentario Argentino (CAA). Pero se trata de una muestra con alta concentración de arcilla y arena, que eleva el índice. El mismo estudio señala que cuando se filtra y el análisis se hace sobre el agua sola, el valor hallado es de 0,5 mg/l, dato que la información del portal mendocino no consigna.

Además, hay que considerar que el valor de la línea base (realizada entre los años 1999 a 2002), que es una medición confeccionada previo al inicio de Veladero, es de 2,1, mg/l. El 0,5 detectado en este caso está por debajo de la línea base, lo que alimenta el argumento de Millón de que este metal se encuentra en una menor concentración que antes de que funcionara la mina.

También se detectó la presencia de manganeso que, según el estudio mendocino, es de 1,48 mg/l, mientras que el valor de la línea base es de 1,1 mg/l. En este caso, el CAA sólo admite valores de 0,1 mg/l para que el agua sea apta para el consumo humano. Millón admitió que el valor hallado es alto comparado con el de la línea base, pero explicó que el incremento no es atribuible al derrame de solución cianurada sino a los componentes naturales que arrastran los ríos. Aunque el funcionario dijo que se deberán continuar con los monitoreos de los ríos para determinar si los valores hallados se deben al arrastre de las aguas o a la actividad minera. Este diario intentó contactar anoche al ministro de Minería, Felipe Saavedra, para consultarle sobre este punto, pero no fue posible.