En un seminario de Políticas Públicas, el primado argentino cardenal Jorge Bergoglio, reclamó ayer al Gobierno frenar la fuga de capitales hacia el exterior, para poder saldar la deuda social interna, a la que juzgó como "inmoral, injusta e ilegítima" en un país con condiciones para evitar tales daños, pero que, lamentó, "opta por agravar aún más las desigualdades".

El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina advirtió que "no podemos acostumbrarnos a vivir con excluidos y sin equidad social", y criticó la primacía de la "lógica mercantilista" que no permite valorar el "serio daño" que la transferencia de capitales al extranjero ocasiona en las condiciones económicas y la estabilidad política de la Argentina.

Tras precisar que son "150 mil millones de dólares de argentinos en el exterior, sin contar los que están en el país fuera del circuito financiero", llamó también a reflexionar sobre los "aproximadamente dos mil dólares más" que, según los medios de comunicación, se van por mes del país.