En los últimos días ingresó al Juzgado Comercial Nacional Nº 11 de Capital Federal otro pedido para suspender el remate de las 392 mil hectáreas que están ubicadas en Calingasta y que, supuestamente, son propiedad de National Led Co SA. El juez Fernando Saravia dispuso subastarlas porque la compañía está quiebra, pero la firma Estomonte (dedicada al negocio inmobiliario) se presentó, acreditó derechos sobre gran parte del mismo inmueble y solicitó que se frene la medida. Es la segunda oposición que recibe el magistrado, después de que la que planteó el Estado sanjuanino la semana pasada por considerar que en la superficie en cuestión hay bienes que son de dominio público.

Cuando la subasta dispuesta por Saravia salió publicada en un edicto, llamó la atención en la gestión giojista. Sencillamente porque nadie recuerda que se haya rematado una porción tan extensa de suelo sanjuanino. En el inmueble está localizada la histórica mina de Castaño Viejo y según los cálculos oficiales, representa algo más de la sexta parte de todo el departamento Calingasta, el más grande de la provincia.

La convocatoria a remate salió hace un par de semanas, en el marco del proceso de quiebra de la inglesa National Led. La provincia, a través de Fiscalía de Estado, presentó una acción en el Juzgado de Saravia pidiendo que se frene. El argumento oficial es que no existe un plano de mensura que determine a ciencia cierta los límites geográficos del inmueble y que, en consecuencia, no se sabe lo que se va a subastar. La preocupación radica en que, según revela un informe de la Dirección de Geodesia y Catastro de la provincia, en la extensa superficie hay bienes vitales que deben estar bajo el dominio del Estado, como la naciente del Río Castaño, que alimenta al Río San Juan, glaciares y reservas níveas.

El abogado Tomas Peco, del estudio Leonhardt, Dietl, Graf & von der Fecht, contó ayer desde Capital Federal que en nombre de Estomonte hizo un planteo ante Saravia para que suspenda el remate. La empresa que representa tiene un inmueble de 400 mil hectáreas en tierras calingastinas y según le dijo el letrado a DIARIO DE CUYO, “un poco más de 300 mil hectáreas se superponen” con el inmueble de la inglesa National Led.

La superposición aparece en el Registro de la Propiedad de San Juan, en donde las dos compañías hicieron la inscripción de sus inmuebles. La diferencia entre una y otra es que Estomonte cuenta con plano de mensura. Peco consideró que “es normal que se dé este tipo de situaciones, porque los títulos son muy viejos”. De hecho, la propiedad a subastar fue anotada por la compañía inglesa en el año 1949.

La presentación de la empresa inmobiliaria alienta la posibilidad de que la subasta sea detenida. Pasa que Estomonte, al esgrimir propiedad sobre parte de la misma superficie, no tiene discutida su legitimidad para presentarse en el proceso judicial y pedir que se frene. Y si su posición es tenida en cuenta, la resolución del juez podría ir en el sentido que pretende el Estado provincial hasta que se delimiten en detalle los límites geográficos y se haga la salvedad de los bienes de dominio público que contiene la propiedad.

La subasta es el próximo 19 de junio y la base asciende de 3,5 millones de pesos. El juez Saravia deberá resolver las presentaciones que recibió de la provincia y de Estomonte antes de esa fecha. Este diario intentó hablar ayer con el magistrado, pero no fue posible.

Si el juez hace lugar, la subasta quedará suspendida hasta que se resuelva de quién es el inmueble. De lo contrario, avanzará a riesgo de que Estomonte presente acciones por la venta de una propiedad que reclama como propia y que, bajo su teoría, se vendería para saldar deudas con acreedores de otra empresa.