Patear para más adelante el tratamiento del alineamiento nacional, que podría terminar dividiendo aguas, no quedarse inmóviles y avanzar con la redacción de un plan de gobierno para mostrar acciones concretas y dejar de estar sobre el tapete sólo por desaires internos. Eso fue lo que acordaron en los últimos días los referentes del basualdismo, el ibarrismo, el moyanismo, Actuar y el bloquismo disidente, quienes lo expondrán para el resto de la tropa en la nueva reunión que mantendrán mañana, la tercera del año. Armarán un equipo de técnicos que, con el debido filtrado político, deberá delinear las recetas a aplicar en caso de arrebatar el sillón que desde hace más de una década está en manos del giojismo.
Esta vez, la cita será en Ullum, en el búnker político del diputado basualdista Leopoldo Soler. Prometieron ir, como en los dos encuentros anteriores, los popes de cada sector: Roberto Basualdo, el actuarista Rodolfo Colombo, el moyanista Enrique Castro, Mauricio Ibarra y el bloquista disidente Enrique Conti. El macrista Eduardo Cáceres ya avisó que estará ausente otra vez, condicionado por el mandato nacional de no sentarse con sectores que aún no definen claramente si apoyarán la postulación presidencial del actual jefe de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Ahí comunicarán lo que acordaron en estos días. Cada fuerza política aportará técnicos en distintas materias para diseñar la propuesta de gobierno con la que quieren salir a seducir a la ciudadanía en los comicios generales de 2015. Además de los lineamientos generales de una eventual gestión, dicen que incluirán lo que consideran remedios para problemas de coyuntura que tienden a hacerse crónicos, como inflación, inseguridad y lucha contra la droga.
El desafío es reeditar el frente que el año pasado les permitió ganar una banca en el Congreso. Los pesos pesados no se cansan de aclamar que están haciendo el máximo esfuerzo y que el principal escollo es el concierto nacional, donde Mauricio Macri y Sergio Massa pujan por ganar socios para la lucha 2015. Hasta que el panorama aclare, resolvieron guardar la discusión en un cajón y encarar la redacción del compendio de propuestas para ofrecer localmente. “No podemos sentarnos a esperar si Macri y Massa van juntos o no, porque a esa altura va a ser muy tarde para poder acordar líneas de gobierno en la provincia”, explicó uno de los dirigentes del espacio.
Si los dos opositores que aspiran a competir por la sucesión presidencial se ponen de acuerdo, aumentarían las chances de repetir el frente de 2013 (ver aparte). El problema es si alguno dice que “no” y esquiva una interna para definir al candidato. Eso obligaría a los dirigentes locales a tomar partido por uno u otro y las posibilidades de fracturas crecen exponencialmente.
De los que estarán hoy, Ibarra y Castro ya adelantaron que jugarán con Massa, y Basualdo y Conti prefieren esperar. El bloquista mantuvo algunos contactos con el massimo y el líder de Producción y Trabajo tiene puentes tendidos con los dos sectores. Mientras Colombo se ve reflejado en el radical Julio Cobos, aunque él mismo ha dicho que priorizará el armado local aún si tiene que jugar en un espacio distinto al mendocino.
Hasta ahora, el que no calza en la idea de silenciar momentáneamente la puja es el macrismo. Cáceres hizo caso a rajatabla a la bajada de línea de la cúpula nacional, no respondió a los dos primeros convites, en el de mañana tampoco estará y el equipo que lo acompaña no será parte de la letra del plan de gobierno.
La visión que dan puertas hacia afuera tiene mucho que ver en la estrategia y la oportunidad elegida para ponerse a proyectar por escrito. No quieren seguir siendo noticia por roces internos ni las amenazantes diferencias por el camino a transitar en el plano nacional. Tampoco quieren limitar sus movimientos a las periódicas juntadas gastronómicas, con el ánimo de no alentar a aquellos que pudieran interpretar que actúan más como un grupo de amigos que como una mesa de construcción política con ambiciones.
El dirigente que habló con este diario dijo que “desde ahora vamos a actuar como frente, igual que el año pasado”. La idea es que el plan que empezarán a elaborar y sus resultados los muestre activos, preocupados más por lo local que lo nacional y como una liga compacta que comparte consignas de fondo.

