Con la Cumbre del Mercosur prevista para julio, los sanjuaninos serán testigos de una megaoperativo de seguridad que ni por asomo registra antecedentes en la provincia. El encuentro, que reunirá siete presidentes de la región y tendrá como escenario principal el Centro Cívico, demandará un fino trabajo de logística que incluye un mínimo de 1.100 efectivos de las distintas fuerzas que intervendrán, helicópteros, aviones de guerra, un centro de operaciones para monitorear toda la ciudad, armamento especial, decenas de francotiradores, equipos de asalto y hasta un banco de sangre para los mandatarios. Con tres meses por delante para ajustar todo, ayer empezaron las tareas de coordinación en una hermética reunión que mantuvieron en Casa de Gobierno autoridades nacionales de la Policía Federal, la cúpula de la Policía local y el ministro Emilio Fernández.

La reunión de ayer fue la primera de una larga serie que se repartirá entre la provincia y Capital Federal, para terminar de articular el espectacular despliegue que hará falta para custodiar a los presidentes. Además de Fernández, estuvieron el director General de Delegaciones de la Policía Federal, Daniel Fernández; el jefe de la Regional Cuyo de la Federal, Carlos Estéves; el jefe de la Policía local, Miguel González; y el subjefe, Roberto Castro.

Paralelamente y con el mismo hermetismo, el gobernador José Luis Gioja recibió a personal de Cancillería y de Protocolo de la Presidencia. En este caso, para empezar a definir otros detalles de la organización que no se dieron a conocer públicamente.

En ninguno de los casos trascendió detalles de lo que se habló, pero fuentes calificadas aseguraron que el operativo de seguridad tendrá características similares al que se puso en práctica el año pasado en Bariloche, en la Cumbre de la Unasur (Ver aparte). En aquella oportunidad, fueron diez mandatarios los que asistieron y ahora, serán siete. En representación de los países miembros del Mercosur estarán la anfitriona, Cristina Fernández; el brasileño Inácio Lula Da Silva, el paraguayo Fernando Lugo y el uruguayo José Mujica. Mientras que en carácter de asociados vienen el chileno Sebastián Piñera, el boliviano Evo Morales y el venezolano Hugo Chávez.

Dos allegados a la seguridad de la Cumbre aseguraron que en San Juan nunca se montó un operativo de tamaña magnitud. Para tomar dimensión de la logística que se necesita, explicaron que el movimiento de gente y equipamiento es varias veces mayor al que se hace en las visitas de la presidenta al interior del país.

Según las fuentes, al operativo de seguridad estará a cargo del Comando Unificado de las Fuerzas Federales y aunque dijeron que es prematuro hablar de cantidades, estimaron que serían al menos 1.100 efectivos. Unos 400 policías de la Policía Federal que vendrán especialmente desde Capital Federal, otros 500 provinciales y el resto los dispondría la Gendarmería. Además, desde Capital llegará un equipo de la Federal integrado por bomberos y especialistas en comunicación y seguridad.

La ciudad cambiará por unos días su aspecto, ya que desde el día anterior y durante la Cumbre habrá calles cortadas para el traslado seguro de los presidentes, efectivos policiales en todo el trayecto y en puntos estratégicos; y el espacio aéreo quedará cerrado para el transporte comercial y sólo podrán circular los aviones de guerra y los helicópteros oficiales. Fuera de la vista habrá francotiradores en puntos neurálgicos y efectivos de civil entre la gente, contaron.

Además de armas, patrulleros, camionetas y vehículos no identificados para las tareas de inteligencia, la Policía Federal mandará una "sala de situación" desde donde se podrá hacer un seguimiento del acontecimiento a través del satélite que bajará las imágenes de las cámaras de seguridad que se instalarán en el aeropuerto, en las calles que transiten los presidentes y en los lugares de estadía y reunión.

A toda la logística de la custodia, se sumará una delicada tarea de coordinación que los funcionarios de la Cancillería argentina ejecutarán con organismos del Estado provincial por cualquier urgencia. Por ejemplo, se supo que hay que tener listos y debidamente equipados los hospitales o centros de salud que sean elegidos para actuar ante cualquier eventualidad. Y por las dudas, se armará un banco con sangre del mismo factor al que tiene cada uno de los presidentes.

Ayer no había certeza de la fecha exacta que se fijará para el encuentro. Se trata de un dato importante para los encargados de la seguridad, ya que de eso depende el día que elijan para desembarcar en secreto en la provincia con las tareas de campo o de inteligencia. Lo que sí está definido es que días antes del acontecimiento, el personal policial se asentará en lugares estratégicos, se hará cargo del Centro Cívico y progresivamente restringirá el acceso de público hasta el momento del acto. Las restricciones se conocerán con la debida antelación, porque el gobierno giojista emitirá comunicados advirtiendo de las medidas que se tomarán para la histórica reunión de presidentes.

Gioja había dicho la semana pasada que el personal de Cancillería y de la Policía Federal tienen que revisar los hoteles donde serán alejados los presidentes y los lugares de reunión, como las instalaciones del gigante de Libertador y Las Heras. Las fuentes aseguraron que será una revisión de reconocimiento y que más adelante, harán una más profunda para medir si hay niveles de riesgo que corregir.