La primera reunión del Gobierno con los gremios de empleados estatales fuera del sector educativo tuvo lugar ayer sin ofertas salariales. Los ministros Emilio Fernández (Gobierno) y Aldo Molina (Hacienda) se limitaron a escuchar los planteos de los representantes sindicales que van desde pedidos de incrementos salariales entre un 20 al 30 por ciento, una mejora de las asignaciones familiares y una solución para los contratados. Y quedaron en seguir negociando en una próxima reunión prevista para el lunes a las 18.30.

Una de las razones para que ayer no hubiera una ofrecimiento de incremento es que todavía el Gobierno no cierra con los gremios de la educación, UDAP, UDA y AMET, que desde hace años sirve como muestra de lo que luego recibirán el resto de los empleados públicos.

A los gremios docentes les hicieron dos ofertas, pero la que más prendió fue un incremento del 14 por ciento al valor índice más una suma fija de 100 pesos. La respuesta, luego de haber consultado a los maestros en las escuelas, recién la van a llevar los representantes sindicales mañana, a las 10.0, en la reanudación de la paritaria.

Por espacio de casi dos horas, en la Mesa de Relaciones Laborales, que es el ámbito de negociación de los gremios estatales que presiden los ministros Fernández y Molina, se escucharon los planteos de los gremios ATE, conducido por Hugo Leglise, UPCN, representando en su doble rol de secretario adjunto y diputado provincial por Gabriel Pacheco, Alfredo Duarte por ATSA, Marcelo Gallardo de los Viales y Alfredo Espinosa por SOEME, un gremio que fue recientemente intervenido.

Los gremialistas coincidieron en solicitar un incremento a los básicos, para no achatar la pirámide salarial, pero con un pedido de especial atención para el llamado escalafón seco, que es donde están los trabajadores que no tienen adicionales.

En líneas generales, ATE y ATSA coincidieron en un pedido de un 20 por ciento de mejora salarial. Y UPCN pidió un incremento de un 25 por ciento "en forma urgente", según dijo Pacheco, a partir del primero de marzo.

En el ámbito de la salud, en una negociación que se llevó a cabo en una reunión posterior, el pedido fue de un 30 por ciento de mejora, como el solicitado por el Colegio Médico.

Ante los pedidos, el ministro Molina, quien actuó como vocero oficial del encuentro, dijo que no podía referirse a porcentajes que estuvieran en estudio porque aclaró que "los números y todo lo que se defina va a ser en la mesa en que se logren consensuar y en un marco que intente conciliar las posibilidades del Estado provincial con las necesidades de los trabajadores".

Los gremios de la salud tuvieron un encuentro posterior con la novedad que participó por primera vez la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud (ASPROSA), que conduce Silvia Otto, integrada por el sector que en el paso formó parte de la Intergremial de la Salud.

Pero la Asociación Sindical Médica, que preside Pedro Sanna, expresó su descontento porque sostienen que ASPROSA todavía no está constituida como gremio.

La tercera pata en el encuentro fue el Colegio Médico, representando por Marta Elizondo, actual vicepresidenta de la entidad.