Un grupo de 35 obispos argentinos encabezados por el cardenal Jorge Bergoglio llevará desde mañana al Vaticano informes "críticos" sobre la realidad del país, en el marco de una visita que incluye audiencias conjuntas y privadas con el Papa Benedicto XVI.
En esos encuentros, los prelados expondrán la realidad socio-político-pastoral de la Argentina en diagnósticos que incluirán la preocupación de la Iglesia por el aumento de la pobreza y la inseguridad, y la falta de diálogo del gobierno con la oposición, entre otras cuestiones coyunturales.
Los informes se enmarcan en la visita "ad límina" que los prelados deben cumplir cada cinco años, y que por primera vez realizarán durante el pontificado de Benedicto XVI.
En este sentido, no es un dato menor que en este primer grupo figure casi la totalidad de la cúpula episcopal encabezada por Bergoglio.
Se descuenta que la agenda incluirá otras cuestiones pendientes entre la Iglesia y el Gobierno como el futuro estatus del Obispado Castrense.
El arzobispo de San Juan monseñor Alfonso Delgado será parte de la partida, pero viajará el 18 de marzo en el segundo grupo de los tres que llegarán al Vaticano.
Delgado y el resto de los obispos cumplirá el requisito canónico de visitar al Papa con sus respectivos informes pastorales, en dos tandas. Una del 26 de marzo al 3 de abril, y la otra del 20 al 30 de abril.
