Un incidente con humo que salía de un tablero de electricidad ocurrido el viernes donde funcionan los juzgados de Paz de Capital y las lluvias del fin de semana que provocaron inundaciones y roturas en la sede de la Cámara Civil hicieron sonar otra vez la alarma por el mal estado de los edificios del Poder Judicial provincial. El titular del gremio que agrupa a los empleados judiciales, Sebastián López, dijo que a pesar de las denuncias que vienen formulando, no conocen el plan de acción que está elaborando la Corte para solucionar los inconvenientes. Y Javier Vera, el secretario Administrativo del cuerpo, sostuvo que “estamos trabajando” para arreglar los problemas que se van presentando.

El primer susto se lo llevaron los empleados que trabajan en el edificio de los juzgados de Paz de la calle General Acha, cuando pasado el mediodía del viernes fueron advertidos de que salía humo y había olor a cable quemado en el tablero principal ubicado en un pasillo por donde debe salir el personal y toda persona que vaya a realizar un trámite. La situación habría estado motivada por la sobrecarga que generó en el sistema eléctrico las estufas a cuarzo que llevan de sus casas los empleados para calefaccionarse, porque no tienen otra forma de hacerlo, según explicó López. Una vez detectado el problema, la situación se solucionó. Sobre este tema puntual, Vera dijo que el Poder Judicial ha adquirido 80 pantallas eléctricas para calentar los ambientes, de las cuales llevan instaladas la mitad y están en proceso de adquirir otras 80 para los distintos juzgados.

El otro sobresalto ocurrió en la mañana de ayer, cuando los empleados que trabajan en la Cámara Civil, sobre calle Rivadavia frente a la plaza 25 de Mayo, se encontraron con que varias dependencias estaban inundadas y que había agua en sectores donde había zapatillas eléctricas y estabilizadores con distintos artefactos enchufados con el en consiguiente riesgo de electrocución. Además, en un sector se había desprendido parte del cielo raso por efecto del agua que se había filtrado.

No es la primera vez que sale a la luz el mal estado de los edificios del Poder Judicial e incluso a mediados de abril se conoció el resultado de un informe realizado por la Superintendencia de Riesgos de Trabajo de la Nación (SRT) a pedido del gremio de los empleados judiciales, en el que se consignaban una serie de irregularidades edilicias y de deficiencias en las instalaciones (ver aparte).

Justo después de ese lapidario informe se conoció el caso de un empleado del Juzgado Correccional Nº 2, ubicado en el primer piso del palacio judicial, Francisco Nicolía, quien en mayo estuvo a punto de electrocutarse porque tocó un llave térmica de un aire acondicionado. El artefacto se había desenganchado de la pared y cuando el abogado lo quiso levantar recibió una fuerte descarga que le dejó doliendo el brazo derecho y la espalda, por lo que fue despachado a su casa.

“El personal no puede seguir trabajando en estas condiciones”, dijo López, quien citó que ya tuvo un encuentro con el presidente de la Corte, Angel Medina Palá, por estos temas.