De los distritos reñidos, Caucete fue sin lugar a dudas el que menos dolores de cabeza le trajo al oficialismo ayer apenas se conocieron los primeros resultados. Claramente fue victoria para el actual intendente Juan Ramón Elizondo por sobre su principal su rival en las urnas, un viejo conocido de la política caucetera como lo es Emilio Mendoza, que ya pasó por el sillón de intendente departamental y que pretendía ser parte de la ‘operación retorno’.

Para el hombre que representó los intereses del Frente para la Victoria y según los datos del escrutinio oficial al cierre de esta edición, recogió el 54,78%. Por su parte ‘El Emilio’, embolsó el 31,28%. En tanto que el último escalón del podio fue a manos Jorge Amarfil, con el 7,12%. Más atrás se ubicaron el empresario radical Hugo Bueno (había quedado tercero en las elecciones primarias del 14 de agosto); Isidro Fernández, que se postuló por el Frente Opositor y Fabián Leiva, del partido Dignidad Ciudadana.

A la vista de los resultados, es clave recordar una curiosidad que tal vez podría haber cambiado radicalmente los resultados de ayer. Es que cuando el año político recién asomaba, Elizondo parecía que no iba a ser el candidato del oficialismo (reconocieron por lo bajo allá por abril fuentes del Frente para la Victoria), pero luego de meditarlo y varias charlas, llegó finalmente el espaldarazo del presidente del partido, José Luis Gioja, que le dio vía libre para ir por un segundo mandato.

En frente, estaba uno que quiso ir ‘por dentro’, es decir, competir en las primarias, pero que le bajaron el pulgar y era nada más ni nada menos que Emilio Mendoza, que se resignó a jugar por fuera (con todo lo que eso significaba) y que apostó muy fuerte al corte de boleta, para no perjudicarse por el arrastre que se supone genera el gobernador Gioja en cada distrito.