El PRO San Juan atraviesa por una feroz interna que se cobró la cabeza del presidente del partido, Hugo Ramírez. El dirigente fue separado del cargo por la Asamblea de Delegados, el máximo órgano partidario, y ante semejante remezón, Humberto Schiavoni, líder del PRO a nivel nacional, no descartó la intervención. La noticia causó sorpresa porque el referente nacional, que es mano derecha de Mauricio Macri, había visitado la provincia hace 2 semanas, precisamente, para calmar las aguas. Sin embargo, las gestiones no surtieron efecto y la sangre llegó al río.

A fines de agosto, cuando este diario le preguntó, Ramírez minimizó las divisiones internas que ahora lo dejan fuera de la conducción. No es la primera vez que el PRO está envuelto en conflictos puertas adentro. A pesar de su corta vida política en la provincia, la estructura macrista está signada por las pujas de poder, como la que culminó con la expulsión de Wbaldino Acosta Zapata en 2011.

Los motivos que exhibió la Asamblea para desplazar a Ramírez giraron en torno a que los afiliados no se sentían representados por el ex presidente. “Realiza declaraciones en los medios de comunicación sobre distintos temas políticos, sensibles a la representación partidaria, sin ser tratados ni consensuados”, según la resolución.

Ramírez fue electo en 2011 (ver recuadro), cuenta con el apoyo del PRO central y mantiene una excelente relación con Macri. Tanto que el mes pasado, cuando vino a la provincia, Schiavoni le dio su respaldo. “Las autoridades deben cumplir su mandato, estamos convencidos de eso”, afirmó el dirigente nacional enterado de los intentos por remover a su par sanjuanino.

Desde Capital Federal, Schiavoni habló ayer con DIARIO DE CUYO y, aunque no lo dio por hecho, aseguró que la intervención es una posibilidad. Dijo que resolverán qué hacer una vez que cuenten con la resolución que terminó con la gestión de Ramírez y adelantó que la semana que viene llegará a la provincia con la definición oficial del partido.

La Asamblea de Delegados del PRO local cuenta con 12 miembros y es presidida por Marcelo Raverta. Al momento de tratar la remoción, 8 integrantes dieron quórum y finalmente fueron los que votaron a favor de bajar a Ramírez de la presidencia. En la línea sucesoria se encuentra el vicepresidente primero, Gustavo Raverta, hermano del titular de la Asamblea, quien dijo que asumirá luego de que la resolución sea presentada en la Justicia Electoral. Tras conocer la remoción, Ramírez apuntó contra los hermanos. “Creo que quieren tomar el partido. De los delegados, 8 son parientes y amigos de los Raverta”, aseguró.

Por su parte, Marcelo Raverta aclaró que la remoción “se trató de una decisión que tomó el órgano” y que fue “un procedimiento basado en la Carta Orgánica”. Su hermano, Gustavo, destacó que, una vez que ejerza la presidencia, “vamos a encarar una etapa de apertura y vamos a hacer un llamado a elecciones internas”. Mientras tanto, aclaró que van a mantener el diálogo con Ramírez y que le van a acercar proyectos y temas para que los plantee en la Cámara de Diputados.