La medida había sido planteada por el fiscal Eduardo Mallea para llevar al legislador a juicio por un presunto delito que cometió en su gestión como intendente, pero la Sala III de la Cámara Penal la desestimó por considerar que no hace falta para que el imputado vaya al banquillo. Ahora, sólo resta que se fije la fecha del debate oral y público que tendrá al ullunero como protagonista.

La resolución de los miembros de la Sala III se basa en que los fueros le dan a los diputados inmunidad de opinión -no pueden ser molestados por lo que digan en el ejercicio de sus funciones-, pero no de proceso. Es decir, aún con fueros pueden ser sometidos a juicio por un supuesto delito. Además, los camaristas consideraron que el legislador siempre colaboró con la investigación.

El planteo del fiscal había abierto un interrogante. Nadie sabía decir si en la práctica, en caso de que le quitaran los fueros, Gil iba a poder seguir ejerciendo el cargo o si correspondía que fuera suspendido.

El justicialista es candidato a intendente de Ullum para las próximas elecciones y junto al actual jefe departamental, Alfredo Ortiz, está procesado por el delito de administración fraudulenta. Le endilgan haber hecho pagos por trabajos que nunca se realizaron durante su primera gestión al frente del municipio. (1997-2001).

La causa lleva años en Tribunales e incluso, estuvo mucho tiempo parada. Fuentes vinculadas al caso aseguraron que ya no hay más motivos para que el proceso se demore. Según dijeron, a más tardar en agosto, los miembros de la Sala III, Héctor Fili, Ricardo Conte Grand y Eugenio Barbera, deberían fijar una fecha para el juicio contra Gil.

La fecha del juicio es clave, porque sería clave para la cuestión electoral. Si se hace antes de los comicios de octubre y Gil es encontrado culpable, no podría ser candidato porque arrastraría una condena en una causa criminal (lo dice la Constitución). Si es declarado inocente, no tendría impedimentos para jugar en las urnas.