Marcela y Felipe Noble Herrera no tienen ningún lazo sanguíneo con los familiares de desaparecidos que reclamaban su apropiación, según confirmaron ayer los resultados de las comparaciones de ADN que fueron efectuadas entre las muestras entregadas por los jóvenes y las aportadas por las familias querellantes Lanoscou-Miranda y Gualdero-García.

Ahora, los cotejos seguirán con los ADN de otras familias que denunciaron secuestros hasta diciembre de 1976 y si los resultados también dieran negativos, entonces se completarán las comparaciones con el resto de las muestras que constan en el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), informaron voceros judiciales.

En relación a esta comparación, el abogado de Ernestina Herrera de Noble, Gabriel Cavallo, indicó que, ahora, la finalización de los cotejos con el resto de los ADN del Banco de Datos “no debería durar más de 72 horas”.

Esta noticia con gran repercusión a nivel nacional e internacional, trascendió ayer en horas de la tarde, apenas terminado el cotejo, pese a que la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado había hecho firmar a los peritos y las partes un pacto de confidencialidad que se debía respetar.

Por su parte, los abogados de Marcela y Felipe y el letrado de la empresaria dijeron que se enteraron del resultado del ADN “por los medios de comunicación” y afirmaron que la consecuencia directa e inmediata de esta situación es el apartamiento de la causa de las familias Lanoscou-Miranda y Gualdero-García.