San Juan se convirtió ayer en la primera provincia en acceder al programa nacional de vigilancia electrónica de presos. El ministro Emilio Baistrocchi firmó con la gestión macrista el acuerdo de financiamiento de 30 pulseras para reos con prisión domiciliaria, con la expectativa de ampliarlo para los que gozan de salidas transitorias. La Justicia ya tiene en la lista a dos condenados y se calcula en dos meses las podrán empezar a usar.

Para la firma del acuerdo llegaron ayer a San Juan el subsecretario nacional de Asuntos Penitenciarios, Juan Mahiques, y el director de Readaptación Social, Matías De Sanctis. Las pulseras y el monitoreo lo provee la empresa Surelly y por cada una que esté en uso, la Nación le pagará unos 5.500 pesos mensuales.

El servicio es para presos que cumplen pena en su domicilio, pero la provincia lo quiere fundamentalmente para los que tienen salidas transitorias. De Sanctis dio por hecho que a futuro también se podrá aplicar para los últimos.