Fue la primera mujer elegida intendenta por el voto popular con el retorno de la democracia. No se quedó ahí, ya que además volvió a conducir los destinos de 9 de Julio en otras dos oportunidades. Y en los períodos que le tocó gobernar, se codeó a nivel nacional con los presidentes Raúl Alfonsín, principalmente, y Fernando De la Rúa. Políticos, amigos y familiares aseguran que Fátima Farías de Uzair, la histórica dirigente radical, era una luchadora, pero ayer su corazón dijo basta a los 76 años. La mujer también fue legisladora departamental, por lo que las autoridades de la Cámara de Diputados decidieron que sus restos sean velados en el hall principal. El sepelio se realizará hoy a las 17 en el cementerio Parque El Palmar, en 9 de Julio.
Doña Fátima había sufrido un duro golpe luego de que su hijo, Gamal Uzair, fuera detenido en un megaoperativo en el que la Policía desbarató tres bandas narcos. Dos días después, el lunes 31 de julio, comenzó a sentirse mal y sus familiares la internaron en la clínica El Castaño. Su otro hijo, Hugo, su compañero en la política, dijo que creen que "tomó una neumonía" y explicó que tres años atrás había sufrido de EPOC (Enfermedad pulmonar obstructiva crónica). "A eso de las 12.30, sufrió un paro cardiorrespiratorio y no pudo salir", indicó.
Doña Fátima compitió por la Intendencia en 2011, pero perdió.
Así se apagó la vida de la mujer a la que le reconocen su bondad, honestidad y solidaridad, sin dejar de valorar su firmeza y frontalidad a la hora de enfrentar actitudes y comportamientos que no cuadraban en sus principios. Construyó su poder en 9 de Julio, donde en 1973 fue vicepresidenta del Concejo Deliberante. En ese cargo, reemplazó en cuatro oportunidades al intendente peronista José Armando Ocampo. Hugo recordó que su madre cobró notoriedad porque denunció "muchas irregularidades" y remarcó que el entonces jefe comunal era hermano de un hombre de peso como Delfor Ocampo, secretario General Adjunto de Foeva y titular de las 62 Organizaciones Peronistas. Con el regreso de la democracia, en 1983, y con el sello de la UCR, Doña Fátima fue la primera mujer electa para una Intendencia "en todo el país", resaltó su hijo. Cuatro años más tarde volvería a contar con el respaldo de los vecinos. En esos años, tuvo línea directa con el presidente radical Raúl Alfonsín, quien "la recibía como un Gobernador", expresó Hugo.
En 1991, Doña Fátima le cedió la posta en la conducción municipal a su hijo Hugo y ella fue elegida diputada por el departamento, cargo en el que repitió para el período 1995-1999. Tras cumplir el mandato, volvió al sillón comunal hasta 2003. En ese lapso, mantuvo reuniones con el entonces presidente radical Fernando De la Rúa, que llegó al poder de la mano de la extinta Alianza. Tras su tercer paso por la Intendencia, regresó a la Cámara de Diputados hasta 2007. Como ejemplo de solidaridad y bondad de su madre, Hugo recordó cuando una mujer cayó con su hijo enfermo y ella los llevó a ambos en su auto al Hospital Rawson. Y como muestra de firmeza, rememoró cuando al conseguir los fondos para un puente, en un acto bloquista tiró al río las banderas del partido de la estrella delante del propio Don Leopoldo Bravo "porque no correspondía".

