Tras ser condenado por el Tribunal de Cuentas junto a algunos de sus funcionarios por anomalías en el ejercicio 2012, el intendente zondino, Cesar Monla, ha preferido mantenerse callado. El jefe comunal fue intimado a pagar una suma de dinero de su bolsillo para saldar el perjuicio fiscal que le ocasionó a las arcas municipales y este diario lo llamó insistentemente para saber si pondrá la plata o recurrirá la resolución del organismo, pero no atendió.
El dictamen del organismo se conoció esta semana y es por tres irregularidades detectadas en el año 2012 en la administración de Monla. La primera es por una multa que el municipio le tuvo que pagar a Rentas al no depositar a tiempo lo que les retiene a los proveedores en concepto de Ingresos Brutos y Lote Hogar, la segunda se debe a vacaciones mal liquidadas a una agente comunal y la tercera responde a la falta de rendición de viáticos que usaron los funcionarios en distintos viajes.
Por las demoras con Rentas, entre Monla, el exsecretario de Hacienda Gabriel Rodríguez y la tesorera municipal, Carina Gutiérrez, deben pagar 6.318,51. Por el tema vacaciones, son 1.443,42 pesos y es responsabilidad de Javier Monla, María del Rosario Varela y Graciela Aravena. Mientras que por los viáticos, tanto el jefe comunal como Rodríguez deben poner cada uno de su patrimonio 4.357 pesos y a la funcionaria le caben 4.343 pesos.
A partir de la notificación, los condenados tienen un plazo de 15 días hábiles para cumplir con el pago. Aunque también puede intentar dar vuelta la resolución. Para eso cuentan con dos instancias: la primera es recurrir ante el mismo organismo de control y si el planteo es rechazado, puede ir directamente a la Corte de Justicia de la provincia. Hasta el momento, no se sabe cuál de esos caminos seguirán.
En su momento, cuando le advirtieron que los números no cerraban, Monla salió a decir que era un error y que en el análisis del organismo había incoherencias.
