Esta vez, la "Chiqui" de los almuerzos no acaparó toda la atención y el protagonismo del mediodía mendocino como en anteriores ediciones de la Fiesta de la Vendimia. Fue Cristina quien se robó todos los aplausos en tierra de Cobos durante el Carrusel Vendimial. Cerca de las 13:15 y sorpresivamente, la Presidenta cambió su agenda oficial y decidió acompañar al gobernador de Mendoza Celso Jaque y al de San Juan José Luis Gioja al palco de autoridades -ubicado sobre una de las veredas del Hotel Hyatt, para vivir de cerca durante 45 minutos el calor y color popular del desfile en las calles del centro mendocino.

Al arribar al Palco Oficial, la Jefa de Estado aplaudió el paso de las carrozas de las reinas, y provocó el revuelo por parte de todos los presentes, en especial de las mujeres.

Como es tradicional, desde la carrozas, las reinas y su corte -integradas por otras 12 chicas- comenzaron a entregar y arrojar ofrendas a la presidenta, quien se destacó por su destreza para captar los souvenirs: peras, duraznos y racimos de uva, a lo que no se animó fue a la captura de melones.

Todo el público presente aplaudió a Cristina, al igual que las reinas y su corte, quienes a través de uno de los micrófonos le pidieron fuerza y la declararon invitada de lujo.

No hubo silvidos ni abucheos como se temía. Las protestas se desarrollaron con anterioridad y lejos de la Presidenta.

La jefa de Estado recibió todo tipo de obsequios de parte de los carros alegóricos de los departamentos de Mendoza que a su paso le ofrecían tonadas y cuecas cuyanas. Si hasta se animó y en un momento salió de protocolo y se puso a relatar el paso de uno de los carros -el de Luján de Cuyo- y a describir la belleza de su reina departamental para un canal de televisión local. De muy buen humor se la vio a Cristina que desde su arribo a la provincia en el Aeropuerto de la 4ta Brigada Area de Mendoza estuvo fuertemente custodiada no sólo por su habitual guardia, sino por el gobernador de San Juan José Luis Gioja que por su "porte" le protegió los flancos a la mandataria nacional. "Llego a Mendoza con las expectativas de siempre y hacer anuncios de suma importancia para el sector vitivinícola", aseguró la Jefa de Estado, en uno de los breves contactos con la prensa. Ya casi en el final de su presencia en el palco de autoridades del Carrusel y pronta a continuar con su apretada agenda en el almuerzo de los bodegueros, la Presidenta, tuvo un brevísimo encuentro con la carismática Mirtha Legrand, que luego de los saludos formales y las fotos de rigor, cada una de las damas continuaron con sus actividades.

La diva de la TV siempre fue muy crítica con la gestión K desde la mesa de sus almuerzos. Y si hay broncas, ayer Cristina se encargó de que no se notara.