En el Comando Electoral San Juan, con asiento en el Edificio 9 de Julio, estaba todo listo desde muy temprano para recibir las urnas, pero recién llegó la primera a las 23.37 -de Capital y correspondió al circuito 12 y 13-, es decir, 5 horas más tarde del cierre de la votación, situación que no tiene antecedentes en esta última década, dijeron las autoridades electorales.

La fuerzas de seguridad a cargo de la custodia debieron armarse de mucha paciencia sabiendo de antemano que la demora en la recepción de las urnas acarreaba consigo una tarea que se extendería hasta bien entrada la madrugada. Intertanto, en la sede del Correo Argentino llegaban los telegramas, que arribaron más temprano: 21.16. Fue un popurrí de 12 certificados de los distritos electorales de Pocito, Rivadavia, Sarmiento, Rawson, Valle Fértil y Calingasta, estos 2 últimos vía fax. El Correo Argentino tercerizó el sistema de carga de datos a una empresa privada y le permitió a los fiscales de las distintas fuerzas políticas comparar los telegramas que llegaban con los datos que iban cargando.

La lentitud en la recepción de datos no se debió a una cuestión logística u operativo, sino que según las autoridades de la Justicia Electoral radicó en que hubo un tipo de elección que invitó a que muchos se quedaran en el cuarto oscuro más de la cuenta y a pesar que las escuelas cerraron a las 18, lo cierto es que dentro de los establecimientos seguía gente votando, como ocurrió, por ejemplo, en la Universidad Católica donde a las 19.30 no podían cerrar una mesa porque aún seguían electores emitiendo su voto.

“No es habitual que suceda esto. Estimábamos empezar a recepcionar las primeras urnas alrededor de las 20 y eso no ocurrió. Evidentemente en las escuelas se complicó el conteo de los votos y eso lógicamente arrastró una demora para toda la cadena logística que se arma detrás de cualquier elección de este tipo”, explicó cerca de la medianoche de ayer el coronel Luis María Bordet, del Ejército Argentino. Cada colectivo que trasladaba las urnas tenía un equipo de, al menos, 5 personas, 3 del Correo y los restantes personas de Gendarmería o el Ejército.

En el caso de los departamentos alejados, donde los telegramas llegaron por fax, las primeras urnas partieron desde Barreal (Calingasta) a las 22.15, mientras que de Jáchal a las 23.30, lo que significaba que recién estarían llegando en las primeras horas de hoy a la ciudad Capital. “No pueden completar el colectivo con las urnas, porque hay escuelas donde tienen cerradas algunas y otras no”, comentó un empleado del Correo, que vía mensaje de texto consultaba los tiempos de demora de las distintas movilidades que recolectaban las urnas por las escuelas.