Optimista. Marcelo Marinero dijo que su departamento es el que más crecerá en el futuro. Pidió tiempo porque, explicó, la falta de preparación y las pocas opciones de empleo constituyen un problema histórico. 

 

Que los iglesianos no están capacitados para trabajar en el sector privado ni en la función pública, que hay pocas posibilidades de generar empleos, que se tiene que hacer cargo de los huecos que deja la provincia y que no conviene invertir en el departamento. Con esas afirmaciones, el intendente de Iglesia, Marcelo Marinero, explicó por qué el municipio se ha convertido en la principal salida laboral del distrito que dirige. Iglesia es la que proporcionalmente tiene más personal, con uno cada 8 habitantes, y encabeza el ránking de designaciones en los últimos meses. 

Marinero habló un día después de que este diario diera a conocer un informe sobre el personal que hay en cada unos de los 19 municipios en relación a la población. Iglesia lidera el listado de los más excedidos, ya que tiene un agente cada 8 habitantes, está cuarto en cantidad de empleados a pesar de ser uno de los menos poblados y de acuerdo a la información de la misma comuna, en los últimos ocho meses la cantidad de trabajadores creció en más de 330.

El jefe comunal reconoció la situación y la primera explicación que dio es que en los ciudadanos tienen un déficit de formación que les impide ingresar el sector privado. A propósito de esa polémica afirmación, sostuvo que “la gente no está preparada para poderla insertar laboralmente, ni en la minería las podemos insertar. Es mano de obra que no le sirve a las empresas”. Y aunque el resultado se traduce en más de 1.100 empleados en el municipio, sostuvo que “no sirve para meterla en la función pública tampoco”.

El bloquista también le endilgó responsabilidades al Gobierno provincial. Por un lado, aseguró que le ha pedido al gobernador mayor presencia de Educación y Salud Pública en el distrito y manifestó que en esas áreas hay iglesianos que trabajan y les paga el municipio. Por el otro, siempre en alusión a la provincia, señaló: “No tenemos salud, no tenemos nada, en educación estamos mal. En los últimos años no se ha invertido en obra pública como en otros departamentos”. Según dijo, “son cuestiones que no nos corresponden, pero lo tenemos que hacer porque hay una necesidad que hay que cubrir”.

La mayoría de los municipios está lejos del saldo ideal que dan en los gremios del sector. En UPCN dicen que debería haber un trabajador comunal cada 70 u 80 ciudadanos y en SUOEM opinan que la relación óptima es uno cada 50.

Iglesia es el que peor está, pero lo sigue de cerca Valle Fértil. Un poco mejor, pero también bastante desfasados se encuentran Zonda y 9 de Julio. Este diario intentó hablar con los intendentes de esos tres departamentos y con el único que pudo hacerlo fue con el nuevejulino, que atribuyó la cuestión a la “alta desocupación” (Ver recuadro).

Iglesia cuenta con la ventaja de gozar de decenas de millones de pesos al año en concepto de regalías mineras por la explotación de Veladero. Pero ni así ha logrado revertir la ecuación. En una suerte de crítica elíptica a su hermano Mauro, que fue su antecesor y tuvo duros cuestionamientos porque gran parte de esos recursos fueron a pagar contratados y no a infraestructura, Marinero aceptó que en el pasado no se apostó a emprendimientos productivos que generen mano de obra genuina en la parte privada y aseguró que “eso es lo que estamos haciendo en esta gestión, pero no es algo inmediato, hace falta tiempo”.

Sobre el aporte que puede ofrecer el sector privado, según el intendente, hoy es difícil que empresas de distintos rubros quieran desembarcar en Iglesia. Sostuvo que “no conviene” invertir allí, porque es un departamento que “no tiene el desarrollo” que hace falta.

1.480 Empleados nuevos hay en los municipios en comparación al primer trimestre.

La gestión del referente bloquista también está primera en la tabla de nombramientos en lo que va de esta gestión. De acuerdo a los datos surgidos en el mismo municipio, comparando la planta de personal de marzo con la de noviembre (incluye efectivos, contratados y becarios), hoy hay 338 trabajadores más. Marinero negó con fuerza haber designado ese número de personas y señaló que el Ministerio de Hacienda es el que tiene la información precisa. Este diario consultó en la cartera que dirige Roberto Gattoni, donde respondieron que los datos publicados coinciden con los que tienen ellos.
 

9 de Julio

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Con un empleado municipal cada 20 habitantes, 9 de Julio es otro de los municipios sobrepasados en cantidad de personal. Su intendente, el basualdista Gustavo Nuñez, reconoció la situación y la explicó en que “hay pocas posibilidades de generar empleo” y en la “fuerte desocupación” que afecta al departamento. 
Según Nuñez, el municipio es una solución transitoria para darles respuestas a gente que no tiene otras alternativas de desarrollarse, más cuando la polilla de la vid “afectó muchos parrales”. “Sabemos que no es lo mejor, pero le tenemos que dar alguna respuesta a la gente”, dijo sobre el exceso de personal. Para agregar datos a su argumento, señaló que “de cada 15 personas que me vienen a ver por día, 8 me piden trabajo”.