Después de largas horas plagadas de incertidumbre, anoche el juez Federal, Norberto Oyarbide, confirmó el procesamiento como integrantes de una asociación ilícita del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri y de su ex ministro de Educación, Mariano Narodowski, en la causa por las escuchas telefónicas ilegales en la Ciudad.
En la misma resolución, el juez Federal dispuso el sobreseimiento del ministro de Seguridad, Guillermo Montenegro, en la misma causa.
Oyarbide le imputó a Macri el delito de integrar de una asociación ilícita dedicada a las escuchas telefónicas ilegales. También fue imputado por dos intrusiones telefónicas, en contra del dirigente de los familiares de víctimas de la AMIA, Sergio Burstein, y de su cuñado, Néstor Leonardo, pero lo eximió de prisión preventiva aunque con un embargo por 250 mil pesos.
El juez procesó también al ex ministro de educación de la Ciudad, Mariano Narodowski, por encubrimiento en la misma causa pero sobreseyó al ministro de justicia y seguridad, Guillermo Tristán Montenegro, quien lo había recusado.
La resolución dejó expresa constancia de que el sumario "no afecta el buen nombre y honor" del ex juez federal, aunque fuentes del juzgado dijeron que la medida no detiene el tramite de recusación de Oyarbide que Montenegro gestiona ante la Cámara de Casación Penal.
Oyarbide notificó personalmente de su resolución de 650 carillas a los abogados de los todos los imputados en la causa reunidos a partir de las 19.30 en su despacho del cuarto piso de los tribunales federales de Retiro, al cabo de una jornada tensa, plagada de rumores luego confirmados.
Por la mañana, y horas antes de que trascendiera el procesamiento, Macri había declarado en la localidad cordobesa de San Francisco, que "no existe ninguna posibilidad" de que quede preso.
En su resolución, el juez procesó también sin prisión preventiva a los ex jueces de instrucción de Posadas, José Luis Rey y Horacio Gallardo, desde cuyos juzgados se ordenaban a la SIDE escuchas telefónicas por pedido del espía Ciro James.
Oyarbide también dictó la ampliación de procesamiento del ex jefe de la Policía Metropolitana, Jorge Fino Palacios, a quien le imputó cinco nuevos casos de intrusiones telefónicas y le mantuvo la prisión preventiva.
Antes de hacerse efectivo el procesamiento, Macri señaló que "antes que se inicie la causa ya sabíamos que el procesamiento estaba escrito" y adelantó que "el jefe de Gabinete (Horacio Rodríguez Larreta) estará a cargo de la gestión diaria y yo tendré el tiempo necesario para ocuparme de la causa e intentando volver sobre la gestión".
También adelantó que "apelará" si se confirmaba el procesamiento.
Para referirse a la causa, Macri decidió hablar durante un acto en el que entregó equipamientos para la Policía Metropolitana, y sólo se limitó a contestar algunas preguntas de los periodistas que cubrían el evento.
"No recibimos nada. El juzgado ya cerró. Vamos a esperar al lunes y luego de leer comentaremos al respecto, pero esto tiene que ver con lo que hacemos acá. Este gobierno está dispuesto a dar las batallas que nadie se animó, enfrentar la inseguridad", agregó el jefe de gobierno porteño.
Tras conocerse el procesamiento el oficialismo y casi todo el arco opositor del Congreso pusieron en el banquillo de los acusados a Macri.

