La nueva jornada del megajuicio por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar se caracterizará, por primera vez, por la realización de una inspección ocular en los centros de detención que funcionaron en la provincia. Se tratará de una medida judicial impactante, debido a que un grupo de víctimas que fueron apresadas y torturadas durante los años de plomo regresarán al escenario del horror y les señalarán a los jueces del Tribunal Oral Federal, a los fiscales, a la querella y a la defensa, cuáles fueron los lugares en los que fueron sometidos a diversos tormentos. A las 9 de hoy está previsto que inspeccionen la antigua sede de la Legislatura y la Central de Policía. Por la tarde, el sitio que visitarían será el Penal de Chimbas.

La medida es de vital importancia para todas las partes del proceso, ya que les servirá para reconocer los centros de detención y cómo actuó la dictadura. Durante el juicio, hubo víctimas que mencionaron características de los sitios en los que funcionaron los interrogatorios y manifestaron que, en ocasiones, pudieron ver los traslados y las sesiones de golpes que padecieron otros detenidos. En ese sentido, las partes que intervienen en el debate podrán verificar las posiciones de los testigos, ubicarse en los lugares en los que estuvieron para, de esa forma, constatar la verosimilitud de sus declaraciones, destacó Mateo Bermejo, uno de los fiscales del caso.

De acuerdo a los testimonios, los damnificados destacaron a la antigua Legislatura, la Central de Policía, el Penal de Chimbas, la Marquesita y el RIM 22 como los centros donde se llevaron a cabo los interrogatorios. Estos dos últimos escenarios, señalados como los más letales, serán inspeccionados el miércoles. Como los testigos se enfrentarán y revivirán duros y traumáticos recuerdos, el Tribunal, integrado por los jueces Héctor Cortéz, Raúl Furcade y Alejandro Piña, decidió que las víctimas que asistan a la medida contarán con el apoyo del gabinete psicológico.


IMPLICADOS

Los acusados de intervenir y de aplicar ese tipo de prácticas vejatorias son los militares retirados Jorge Olivera (señalado como jefe de inteligencia), Osvaldo Martel, Daniel Rolando Gómez, Horacio Julio Nieto y Alejandro Lazo. Otro imputado, el militar retirado Luciano Benjamín Menéndez, fue excusado de ser sometido al proceso por cuestiones de salud. En la inspección ocular, no es obligación que los procesados estén presentes, por lo que serán representados por sus abogados defensores.

Los ex militares están acusados de haber cometido, entre otros delitos, privación de la libertad, torturas seguidas de muerte y tormentos agravados. El Megajuicio contempla cuatro grandes expedientes (la causa Camus, Erize, Bustos y Carvajal) que acumularon el resto de las denuncias efectuadas por los damnificados durante la represión.