En medio del debate por la re-reelección, el Colegio de Magistrados salió a responderle a César Gioja, que la semana pasada había dicho que su hermano José Luis tiene influencia sobre el Tribunal Electoral y los jueces. El organismo le contestó en forma escrita que los jueces no están pensando en las elecciones y reivindicaron la independencia judicial. El presidente del Colegio, Roberto Pagés, elípticamente, aseguró que el senador está usando a la Justicia para dirimir cuestiones políticas.

La mecha la encendió el senador en el programa Misión Imposible, en donde se quejó de que los jóvenes no puedan votar en la consulta popular del 8 de mayo y lo atribuyó a que el gobernador José Luis Gioja, con quien ahora está enfrentado por la re-reelección, "tiene influencia en el Tribunal Electoral como en toda la Justicia, en los jueces también, como pasa en todos los gobiernos".

El primero en salir a retrucarle a César fue el fiscal General de la Corte y miembro del Tribunal Electoral, Eduardo Quattropani, que le pidió que renuncie. Y ahora lo hicieron los jueces.

"El Colegio de Magistrados repudia expresamente los agravios vertidos públicamente al Poder

Judicial", dice la nota en el inicio, a lo que agrega en otro párrafo que "los grandes jueces…no piensan en las próximas elecciones, sino en las próximas generaciones".

Pagés fue más explícito, pero sin nombrar al senador. "Si alguien utiliza la estrategia de hacer muchas presentaciones iguales y juntas por un tema político y hace firmar a personas distintas, se usa a la Justicia por cosas que deberían ser resueltas en el terreno político", tiró el juez en alusión a la ofensiva judicial que aplicó César sin éxito contra la re-re.

Pasa que la arremetida del senador contra el Poder Judicial llegó luego de que le rechazaran ocho amparos que presentó cuestionando que el oficialismo haya fijado la consulta popular por el SI o el NO a la re-reelección el 8 de mayo. Los jueces que resolvieron, cinco distintos, coincidieron en que lo que planteó no es materia judiciable.

Según Pagés, el malestar "no pasa porque se critique el contenido de una sentencia, siempre hay alguien que no queda conforme, sino que se diga que el juez resuelve de tal o cual manera por una pertenencia política".

La frase va dirigida también a Mauricio Ibarra, que entre semana acusó al Poder Judicial de depender de Casa de Gobierno. El rawsino lo dijo un día después de que la jueza civil María Elena Videla multara a dos abogados ibarristas que interpusieron un amparo para que en mayo se deje votar a una joven de 21 años. La magistrada consideró que en el escrito agraviaron "la investidura del gobernador" y los castigó con una sanción de 1.000 pesos que ya fue apelada.

A las críticas hacia los jueces se sumó ayer el actual intendente de Rawson, Gustavo Rojas, que es uno de los hombres más cercanos a Ibarra y que se alinea en la campaña por el NO a la habilitación de un tercer mandato consecutivo del gobernador (ver página 6).

En uno de los últimos párrafos de la nota, los magistrados dicen a modo de réplica a los duros dardos de la oposición que "la acusación a un juez puede volverse un modo de apelar una sentencia desfavorable a los intereses de alguna de las partes en conflicto, sea éste legislador nacional y/o funcionario local".