La ministra de Seguridad, Nilda Garré, confirmó ayer que la Policía Federal Argentina dejará de custodiar edificios públicos dependientes del gobierno porteño, mientras que la administración de Mauricio Macri prepara "acciones judiciales" para revertir esa decisión.
Fuentes policiales detallaron a DyN que la medida pone fin a la presencia permanente de los agentes de la Federal en lugares públicos como hospitales, parques, plazas, escuelas, y el Teatro Colón, por ejemplo.
Tras esta decisión, el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, advirtió que Garré "incurre en un delito", y reconoció que "estamos pensando en iniciar acciones legales".
Garré explicó que el principal objetivo de su directiva es "juntar a la mayor cantidad de personal para que cumplan las tareas esenciales en la prevención del delito", dedicando ese personal a "comisarías y patrullaje".
Fuentes policiales consultadas aclararon que los operativos de custodia sólo se mantendrán en las instalaciones de cuatro organismos del gobierno porteño: el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad, el Consejo de la Magistratura porteño, la Legislatura porteña y el Banco Ciudad.
"Con la decisión el gobierno nacional está poniendo en riesgo la seguridad de todos los porteños", lamentó el jefe de Gabinete porteño.
Por su parte, el jefe de la Policía Metropolitana, Eugenio Burzaco, expresó que "francamente no entiendo esta tesitura" y estimó que buscarán la alternativa de la seguridad privada para cubrir los "1.200 adicionales" en edificios porteños que cubría la Policía Federal.
