Luego de siete reuniones de paritarias, los docentes sanjuaninos aceptaron ayer el aumento salarial que les había propuesto la cartera educativa y comenzará a percibir un 31 por ciento más del sueldo básico y una mejora en el E66 que va de los 250 a los 750 pesos. El incremento se pagará de una sola vez, se computará desde este mes y llegará al bolsillo de los trabajadores en los primeros días de abril. De esta forma, la administración giojista ató el primer acuerdo con el sector estatal y quedan pendientes los trabajadores del escalafón general y los profesionales de la salud.
El Gobierno provincial y los representantes de UDAP, UDA y AMET se reunieron ayer en horas de la siesta por séptima vez para intentar cerrar la negociación. La oferta bajo análisis había saltado a la mesa de negociación el miércoles y la dirigencia gremial se comprometió a bajarla a las bases y llevar una respuesta. Y así fue. Aunque entre los afiliados hubo opiniones divididas, por mandato de la mayoría, los sindicatos le hicieron saber a la ministra de Educación, Alicia García, que aceptaban.
Así las cosas, desde marzo mismo los docentes gozarán de un aumento del 31 por ciento del sueldo básico y un extra de hasta 750 pesos por la suma fija E66 en función de la antigüedad de cada uno. A eso se suman las mejoras que dispuso la Nación por el Fondo Compensador y el Incentivo Docente.
El 31 por ciento implica que el sueldo básico de un maestro que recién se inicia pasará de 2.519 a 3.300 y para un profesor significa que la hora cátedra de nivel inicial pasa de 167 a 220 pesos y la de nivel superior de 209 a 275 pesos, aumento que en ambos casos se verá reflejado en la misma proporción en los adicionales por antigüedad y radio. Mientras que la inyección de dinero para el E66 se traducirá, por ejemplo, en 372 pesos para los trabajadores que tienen hasta 1 año de antigüedad y 1.150 para los que llevan más de una década en el sistema. Con todas esas sumas, la provincia garantiza que el haber mínimo en el sector docente sea equivalente a los 5.400 pesos que fijó la Nación desde este mes como piso para todos los educadores del país.
El incremento local es ventajoso por partida doble respecto al nacional. Las confederaciones sindicales consensuaron con la gestión que encabeza Cristina una suba del 27,7 por ciento a pagar en dos tramos. Aquí, el acuerdo se firmó por más de 3 puntos por encima de esa cifra y se abonará de una sola vez, detalle que cotiza alto en momentos de presión inflacionaria.
A diferencia de lo que sucedió el año pasado, esta vez el nudo por los sueldos se desató mucho más rápido y no hubo medidas de fuerza que complicaran la actividad en las aulas. Aquella vez no sólo que la discusión se extendió por varias semanas, sino que los gremios dispusieron un paro de 48 horas que empañó el inicio del ciclo lectivo. Antes de bajar la persiana, los tres gremios docentes les sacaron a las autoridades educativas el compromiso de abrir nuevamente las negociaciones el 8 de abril. Para tranquilidad del ministro de Hacienda, Francisco Alcoba, que se encarga de las finanzas públicas, no será para pulsear por un otro ajuste.
UDAP, UDA y AMET tienen un largo listado de temas. Entre otras cosas, reactivar la comisión que evalúa los títulos de los docentes y define qué materias pueden dictar, resolver las titularizaciones pendientes y abrir otra tanda, discutir los reemplazos en escuelas agrotécnicas y reglamentar los equipos interdisciplinarios. Además, tratar la nueva estructura de las escuelas de educación especial.
Con los docentes, la administración giojista cerró la primera etapa de las negociaciones por los sueldos públicos. El objetivo ahora son los demás gremios estatales, que están en medio de las charlas con Alcoba (ver recuadro).

